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Una broma inaceptable
Quien quiera que fuese en la situación de Presidente electo de la república
de Bolivia, hubiera sido víctima inocente de la estúpida broma que le gastaron a
don Evo Morales Ayma. ¿Acaso no era lógico esperar de gobernantes amigos o
incluso simplemente conocidos, una nota de atención, por muy informal que fuese,
en instancias realmente históricas sobre todo para el principal protagonista del
momento?
No falló el Presidente electo Evo Morales al no distinguir una broma de un acto
protocolar de buena amistad. Insistimos en que cualquiera, en la situación del
electo Presidente, hubiera tenido por veraz lo que no pasaba de ser una
fantochada descomedida y ultrajante.
Los autores de la burda, de la agraviante broma, o son enfermos mentales o
tienen muy a menos a este digno país nuestro, Bolivia, y a su pueblo que, aunque
pobre y sufrido, también sabe comportarse con ejemplar dignidad. Los bromistas
están muy lejos de serlo en el sentido estricto del concepto. Apenas si
sobrenadan en las aguas inmundas de la canalla.
Tenemos la plena certeza de que broma tan desagradable, tan despreciativa, no la
hubiesen intentado, al menos, con protagonistas de otros países, de otros
pueblos. No la aceptamos, no la aceptaremos nunca pues nos resulta hondamente
dolorosa por provenir de donde proviene, de gente de esa “España grandiosa” que
nunca parió hijos tan desnaturalizados como los que causan este engorroso
episodio que trataremos de echar en el olvido lo más temprano que sea posible.
Como no podía ser de otra manera, las más altas autoridades de aquella que
siempre hemos considerado la Madre Patria y a la que en toda ocasión hemos
cantado sus grandezas, han dado satisfacciones al Presidente electo don Evo
Morales Ayma que, gústenos o no, está a punto de asumir la primera magistratura
de este país nuestro que se merece de manera legítima, respeto, y muy cabales
consideraciones.
No se hicieron esperar las satisfacciones pues así correspondía sin lugar a
ninguna duda. Pero quizás queda pendiente una ejemplarizadora medida contra los
singulares y ordinarios responsables de la broma, que no le han causado daño al
hombre que asumirá en cuestión de días, nuestra más alta investidura, sino que
han escarnecido a un país con heroica y ejemplar historia, viviendo un presente
de legítimas inquietudes y proyectado hacia el porvenir con su engrandecedora
fortaleza espiritual.
A la hora nona venimos a descubrir que en esa Madre Patria, de la que con
orgullo nos consideramos descendientes, hay inadaptados que, para hacer más
complejo el panorama, tienen libre y fácil acceso a los niveles de la opinión
pública. Hasta hoy estábamos en la creencia de que los inadaptados eran lastre,
eran peso muerto, de los países de menor desarrollo, de naturaleza cultural
apenas en formación. De hoy en más, dejarán de sorprendernos los excesos en
pensamientos y acciones, así provengan de quienes nos han servido tantas veces
de ejemplo.
El Presidente electo de Bolivia no es, a estas alturas, el líder de un sector
ciudadano con el que cada cual, siempre dentro de normas de respeto, puede
discrepar. El Presidente electo ha hecho suya la más alta investidura de un país
al que le sobran rasgos de dignidad e incluso de grandeza histórica. Como a tal
se le debe un trato y las más altas consideraciones.
Lo que pueda gratuita y groseramente lastimarlo, sin remedio lastima al país y a
no menos de diez millones de bolivianos.
Con trineo nacionalizado
Oso Molino (*) ®® Sonría ‘Plis’
Carta que recibió mi hijo en respuesta a la carta de Papá Noel.
Mañana estaré por la noche en los hogares de los bolivianos. Esta vez no me
resultará fácil entrar en ese país. Primero, porque han suspendido el decreto
que libera de impuestos el ingreso de autos chutos, y mi trineo, pese a que ya
tiene Soat, no tiene los papeles en regla. Es que soy un ave de paso; sin
embargo, tengo miedo a que sea nacionalizado porque todo lo que tenga cara de
gringo, al parecer, pasará a las manos del pueblo de Bolivia.
No creo que al año, por ejemplo, Papá Noel sea reemplazado por alguien que tenga
la pinta del Mallku. Podría ser alguien como el García Linera, pero es tan serio
el hombre que asustaría a los niños.
La verdad es que yo creo que esta vez, más que los niños, el que necesita un
regalo tamaño catedral es el futuro gobierno. En su calidad de Papá Noel de
ilusiones ha prometido muchas cosas a sus guaguas y pelaos de octubre, y esa
cartita de fuego, llamada agenda de octubre, no se va a poder trasladar así
nomás a la realidad, ni con un trineo impulsado a propulsión a chorro.
De todas maneras, ésta es una fiesta de esperanza y la esperanza, verde como la
hoja de coca, es lo último que se pierde.
La mayoría del pueblo boliviano, como nunca, le ha dado la espalda a los viejos
partidos políticos, mejor dicho, ha rechazado a los viejos de la política,
cansada de las chambonadas y picardías que hacen de este país el más pobre de
América y el más eficiente en materia de corrupción.
Si el cambio revierte la situación, así no vuelva al año, me alegraré por
Bolivia, por Evo y sus boys, que en democracia piensan hacer una verdadera
revolución que impida que el imperio ya no estrangule tanto a los países del
cuarto mundo, como es Bolivia.
Lo que me queda decir a todos los niños y los jóvenes de Bolivia es que, ya ven,
todo es posible cuando se quiere. Los sueños se hacen realidad sobre la base de
las luchas que se presentan todos los días en la vida. Puedes jugar en España,
como Juan Manuel Peña, puedes ser un maestro de ajedrez, a lo mejor una Miss
Universo, y con seguridad llegar a la presidencia de la República sin haber
pasado por la universidad, pero haber conocido lo que realmente es ser pobre, lo
triste que es ser discriminado y lo terrible es ser víctima de los poderosos
dueños de la justicia.
Ojalá que esa pelea no sea la de un llanero solitario, sino de todo el pueblo de
Bolivia, usando como arma el derecho que nos da la democracia, sin acudir nunca
más al atropello de los bloqueos que provocan el atraso y el desorden, espantan
las inversiones y debilitan el aparato productivo del país.
Es por eso que les pido que me dejen pasar con mi trineo, así lo nacionalicen
después, para ver una nueva Bolivia con la cara de Evo y la sonrisa de la
esperanza.
Papá Noel Quispe.
(*) Vacacionista que les desea Feliz Canastón y Próspero Gobierno Nuevo.
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