Sergio Viscarra y Érika Bruckner inauguraron su discoteca, cuya decoración fue inspirada en la cultura árabe. Así, donde antes estuvo El Caballito ahora está Divali, con ambientes que evocan tiendas montadas en un oasis del desierto. De hecho, en el centro, rodeado de palmeras, está el bar y una especie de pista de baile.
Cortinas de telas estampadas y de pedrería forman cubículos con mesas y sillas dispuestos al estilo de Medio Oriente. En cierto lugar del boliche existe una terraza interna que brinda a los clientes una vista privilegiada de la exótica decoración.
Para alegría de quienes gustan ver videos musicales, una pantalla gigante los exhibe todo el tiempo.