Hasta en horas de la tarde de ayer José Miguel Florido Espinoza (18) se encontraba en la sala de terapia intensiva del hospital San Juan de Dios por un herida de bala en la cabeza que lo dejó en coma.
De acuerdo con el informe policial recabado en el la PTJ, el joven estaba manipulando un revólver que de un momento a otro se le disparó; el proyectil ingresó por la sien derecha.
Conforme a los datos proporcionados por Heidy Aguilera Castro, que en ese momento se encontraba en el lugar, el afectado alardeaba sobre el manejo del arma de fuego y en tono de broma se colocaba el cañón en la cabeza y, aparentemente, apretó el gatillo en forma inconsciente y se produjo la desgracia.
La bala entró y salió de la cabeza del joven y le causó graves daños en el cerebro.