La humareda negra que se levantaba intensamente en la zona del Parque
Industrial fue el indicio de que se trataba de un incendio de magnitud. Enormes
llamas salían de un depósito y unos veinte bomberos se esforzaban para controlar
el fuego.
El escenario era como una ‘prueba de fuego’, que al final lograron vencer, pero
con un saldo de tres cisternas casi convertidos en chatarra, una persona quemada
que fue trasladada hasta el hospital Japonés debido a su estado grave, y otra
con heridas leves.
Después de la emergencia se conoció, por un viejo letrero que había en el lugar,
que se trataba de una recicladora de aceites, denominada Lubricantes Belén (Lubribel).
Ningún encargado o propietario apareció por la zona del siniestro para explicar
las posibles causas del incendio. Sin embargo, un vecino dijo que estaban
manipulando gasolina cuando se inició el incendio.
Según algunos testigos, el vigilante del lugar salió pidiendo auxilio, mientras
que otra persona que se hallaba dentro de las instalaciones intentaba sacar uno
de los cisternas, pero fue alcanzado por el fuego y resultó con graves
quemaduras en todo el cuerpo.
El chofer, que fue identificado como José Carlos Vaca (23), fue trasladado al
hospital en estado inconsciente y hasta el cierre de esta edición se encontraba
en la sala de reanimación.
El jefe de los bomberos de Udem, Thomas Bonfiglio, dijo que acudieron al lugar
ante el llamado de auxilio de los vecinos. Para apagar el fuego intervinieron
cuatro carros cisterna y más de 30 bomberos.
La unidad de Bomberos de la Policía, que acudió al lugar para sofocar las
llamas, tampoco identificó a los propietarios de la recicladora. En su informe
preliminar indicaron que en el lugar había gente manipulando combustible cuando
se produjo el fuego.
También señalaron que las dos personas que se hallaban en el galpón al momento
de iniciarse el incendio echaron agua, lo que provocó que las llamas lleguaran a
los tres cisternas.
Pudo ser más grave
Carlos Sarmientos / Experto en incendios
Todo incendio que se produce con líquido combustible se sofoca solamente con
espuma. Echarle agua es peor, es como mezclar agua con aceite. En este caso, los
bomberos de la Policía se arriesgaron al echar agua para enfriar la zona
afectada. El peligro en estas circunstancias es el colapso de la estructura, ya
que los incendios con líquidos combustibles derivados del petróleo elevan la
temperatura, especialmente estos aceites, y pueden producirse grandes
explosiones. Lo bueno fue que, pese a las limitaciones, se logró controlar el
fuego. /CP
Sugerencias
Para manipular combustible se debe ventilar el área y no fumar.
No debe haber más de un cisterna en el mismo lugar de la operación.
Debe existir al menos dos extintores para llamas producidas por carburantes.
No se debe echar agua al fuego producido por combustibles.