¿Se escribe “México” o Méjico? ¿Tiene femenino canciller? Éstas son algunas preguntas a las que responde el flamante Diccionario Panhispánico de Dudas (DPD) con el que las academias de la lengua pretenden mantener la unidad del idioma, dentro de la diversidad.
Este primer DPD, compuesto por 7.250 entradas, repartidas a lo largo de más de 800 páginas, se ha conformado a partir de las consultas que diariamente hacen los más de 400 millones de hispanohablantes a sus academias, principalmente a través del correo electrónico.
El diccionario procura resolver así las dudas de uso del castellano, tanto en el ámbito ortográfico como morfológico o sintáctico.