El ex presidente peruano Alberto Fujimori cree que la justicia de Chile lo
liberará dentro de 10 días, mientras las autoridades de Perú preparan 22
solicitudes de extradición por los procesos abiertos contra el ex mandatario.
Disponen de un mes y medio para esa tarea.
La detención "era un escenario previsto por mi jefe, aunque sólo espera estar en
prisión 10 días. Confía en que la justicia de Chile actúe como debe", dijo ayer
Carlos Raffo, vocero de Fujimori, que se encuentra bajo arresto en Chile desde
el lunes.
El entorno de Fujimori en Chile, es decir, sus abogados y amigos de la infancia,
está convencido, según Raffo, de que la justicia chilena desestimará las
peticiones de extradición ‘por falta de pruebas’.
Por su parte, Yasuhisa Shiozaki, viceministro de Exteriores de Japón, dijo que
el detenido goza de ‘buena salud’, tras visitarlo en Santiago.
El ex presidente dijo a tres funcionarios de la embajada japonesa en Chile, que
lo vieron el miércoles, que está ‘satisfecho’ con el tratamiento que le ha sido
dispensado.
La Corte Suprema peruana tiene el reto de elaborar 22 solicitudes de extradición
en menos de dos meses.
Según especialistas, es una tarea muy difícil, pues es "como hacer funcionar a
ritmo de tren supersónico una locomotora del siglo XIX, como el Poder Judicial
peruano, donde abundan los lentos procedimientos legales".
Durante los cinco años que Fujimori estuvo prófugo en Japón, la Corte Suprema
produjo sólo dos peticiones de extradición pero hay 22 procesos abiertos contra
él, algunos por su responsabilidad en homicidios y secuestros.
Por ahora es su arresto lo que centra la atención de tres países. Chile, adonde
llegó el lunes por sorpresa, dijo, a través de su canciller, Ignacio Walker, que
no ha recibido ninguna presión diplomática con respecto al caso.
El Gobierno japonés, por su parte, negó que pretenda pedir a Chile la
repatriación del ex presidente, que tiene la nacionalidad nipona. Fujimori se
refugió en Tokio en 2000 tras estallar el escándalo por los ‘vladivideos’, en
los que su ex asesor, Vladimiro Montesinos, aparecía sobornando a políticos y
personalidades para lograr sus favores en beneficio del Gobierno de su jefe.
Finalmente está Perú, país natal del ex mandatario, en el que se han agitado las
aguas políticas desde la maniobra del regreso imprevisto. Ayer, la prensa
peruana hizo un repaso del viaje de Fujimori entre Tokio y Santiago, y reveló
que usó su nacionalidad japonesa durante la escala de su avión en México. En
Chile mostró su pasaporte peruano.