La red Al Qaida reivindicó ayer, en dos comunicados separados, la autoría de
los atentados contra tres hoteles de la capital jordana, que se cobraron 56
vidas en la noche del miércoles. En el primero de ellos, el jefe de la rama
iraquí de la organización, el jordano Abú Musab Al Zarqaui, dijo que los hoteles
fueron elegidos como objetivos debido a que "habían sido transformados por el
dictador jordano (el rey Abdalá II) en un jardín para los enemigos de (nuestra)
religión, los judíos y los Cruzados".
Otro texto publicado en Internet por Al Qaida afirma que los lujosos
alojamientos -el Radisson, el Grand Hyatt y el Days Inn, todos de capitales
estadounidenses- se habían convertido en "el punto de partida de la guerra
contra el islam y del apoyo a la presencia de los Cruzados en Irak, en la
península arábiga y palestina".
Según el balance de las autoridades de este país aliado de EEUU en su ‘guerra
contra el terrorismo’, 102 resultaron personas heridas en las explosiones, que
fueron obra de atacantes suicidas. Entre los muertos han sido identificados 33
jordanos y 12 extranjeros, uno de ellos estadounidense.
Los tres kamikazes también fueron identificados, indicó el primer ministro
jordano.
El grupo de Zarqaui reivindicó los atentados en la página al-saf.net, muy usada
por los islamistas y que lleva la firma del vocero del grupo. Al Qaida también
acusó a Jordania de convertirse en un ‘muro protector para los judíos’.
El rey Abdalá II, que estaba de visita en Kazajistán, regresó ayer y presidió un
consejo de seguridad nacional en el que afirmó que la "lucha contra los
terroristas debe ampliarse a quienes les dan coartadas o adhieren a su
doctrina".
Con respecto a la ayuda ofrecida por EEUU para capturar a los autores de los
ataques, el primer ministro, Marwan Moasher, dijo que por ahora no acudirán a la
comunidad internacional para la pesquisa.
El Consejo de Seguridad de la ONU condenó ayer los ataques y llamó a todos los
países a ayudar a Jordania a dar con los responsables.
Moasher afirmó que los ataques del miércoles "no están vinculados al Islam y no
pueden justificarse bajo ningún pretexto", y advirtió que Jordania vive en un
‘entorno peligroso’, en alusión a la situación en Irak, su vecino del este, y a
los territorios palestinos que ocupa Israel, en el oeste. Miles de personas
marcharon en Ammán y otras ciudades del Jordania en contra del terrorismo.
En
este año
7 de julio. Artefactos explosivos estallan en la red de metro y un bus de
Londres y causan 56 muertes en los primeros atentados suicidas en Europa
Occidental, perpetrados por cuatro musulmanes británicos.
23 de julio. Atentados en el balneario egipcio de Sharm el Sheij, en Sinaí,
fallecen 66 personas, varias eran turistas extranjeros.
1 de octubre. Ataques suicidas contra dos restaurantes en Yimbaran y Kuta, en la
costa sureña de Bali, fallecen 23 personas.
29 de octubre. Tres días antes de la fiesta hindú del Diwali, tres atentados
azotan la capital india, Nueva Delhi. Al menos 60 personas perdieron la vida.
La guerra de Al Zarqaui
El extremista jordano Abu Mussab al Zarqaui, jefe del brazo iraquí de la red
Al Qaida, considera a Jordania un ‘lacayo’ de EEUU y por eso está en guerra
abierta contra su país, como demuestran los atentados del miércoles.
El hombre por cuya cabeza Washington ofrece $us 25 millones, reivindicó ayer los
ataques en un mensaje que Washington tomó como ‘creíble’.
Al Zarqaui, liberado de prisión en 1999 gracias a una amnistía general decretada
por el nuevo rey Abdalá II, se refugió en Irak tras pasar un tiempo en
Afganistán. El sujeto ya declaró en más de una ocasión su compromiso de
‘castigar’ a Jordania por su apoyo a la invasión estadounidense a Irak, en 2003.
Otro motivo del odio de Al Zarqaui hacia su propio país son las relaciones que
mantiene el reino con Israel.
Un jordano que estuvo preso con Al Zarqaui dijo que éste está movido por un odio
feroz contra los servicios de inteligencia jordanos, que colaboran con la
inteligencia estadounidenses para evitar atentados de Al Qaida en Irak y otros
sitios, y por impedir que combatientes jordanos entren a Irak para luchar a su
lado contra las fuerzas ocupantes. "Juró fidelidad a la Nación Islámica que, a
sus ojos, es más importante que su país", añadió.