El árbitro alemán Dominik Marks admitió ayer haber cobrado dinero por parte de la mafia de las apuestas, pero aseguró que no manipuló ningún encuentro relacionado con el escándalo de corrupción en el fútbol alemán. Marks declaró en calidad de acusado en el proceso que se está realizando ante los tribunales de Berlín./(dpa)Berlín