David Beckham va a representar a la selección inglesa de fútbol por
quincuagésima vez en su carrera en el partido amistoso previsto para el
sábado contra Argentina, en la ciudad suiza de Ginebra, en busca de una
segunda victoria consecutiva contra sus archirivales.
El del sábado puede
tratarse de un amistoso, pero como capitán, Beckham sabe que la rica historia
futbolística entre ambas naciones transforma el partido en algo mucho más
trascendente, ya que se da en el marco de la preparación de ambas selecciones
para el Mundial de Alemania 2006.
Lo peor y uno de los momentos más dulces
de la carrera internacional de Beckham ocurrieron contra los argentinos.
En
el 2002, en la Copa del Mundo de Japón y Corea del Sur, anotó el gol de la
victoria con un tiro penal, dejando en el olvido la expulsión que sufrió
cuatro años antes en Francia, donde Argentina se impuso en definición por
penales.
El penal anotado por Beckham en Sapporo, en el 2002, fue como una
catarsis personal y nacional en su país, que también fue eliminado por
Argentina en los cuartos de final de México '86 con dos muy recordados goles
de Diego Maradona, uno en una gran jugada personal y otro con una mano, en el
triunfo por 2-1.
El sábado, el estelar mediocampista del Real Madrid de
España se convertirá en el segundo jugador de la historia del fútbol inglés en
jugar cuatro veces contra Argentina, sumándose al arquero David Seaman.
Del
lado de los argentinos el mediocampista Diego Simeone, a quien Beckham pateó
en su expulsión de 1998, también jugó cuatro veces contra Inglaterra, mientras
que el lateral Javier Zanetti y el atacante Hernán Crespo pueden alcanzar esa
marca el sábado.
Las tres veces que jugó Crespo, actual delantero del
Chelsea en la Liga Premier de Inglaterra, fue siempre ingresando como suplente
en lugar del ex artillero Gabriel Batistuta.
REUTERS