El presidente de EEUU, George W. Bush, cuya popularidad está en un bajo
nivel, rendirá hoy homenaje a los veteranos de las guerras estadounidenses
en un discurso en el que insistirá sobre lo correcto de los motivos para
invadir Irak, según fuentes cercanas al acto principal.
Bush presidirá en
una instalación del ejército en Pensilvania la ceremonia oficial del "Día de
los Veteranos" de las guerras estadounidenses que se celebra hoy en este país.
El mandatario aprovechará esta ocasión para insistir sobre que, antes de
empezar a la guerra en Irak en el 2003, la Casa Blanca tenía información
secreta sobre la tenencia de armas de destrucción masiva por parte del
derrocado presidente iraquí, Sadam Husein.
Esas supuestas armas no han sido
hallados a pesar de una minuciosa búsqueda.
Los representantes demócratas ante el Congreso han intensificado en los
últimos días sus presiones para que se haga pública la verdad acerca de los
motivos reales que tuvo Bush para decidir la invasión de Irak en marzo del
2003.
La guerra prolongada en Irak, donde el número de bajas estadounidenses
supera los 2.015, no ha arrojado pruebas de que el régimen de Husein producía
o poseía armas de extermino masivo, el argumento principal esgrimido por EEUU
para su ofensiva militar en el país árabe.
Ahora, la oposición política
asegura que un documento de 2002 de la Agencia de Información de la Defensa ("Defense
Intelligence Agency", DIA) confirma sus sospechas de que el Gobierno del
presidente Bush se fió de dudosas fuentes para justificar la invasión.
El
Consejero de Seguridad Nacional de la Casa Blanca, Stephen Hadley, indicó esta
semana que muchos de los demócratas que impulsan el llegar al fondo de la
verdad sobre esas armas no tuvieron dudas sobre la existencia de estos
artefactos cuando se decidió la guerra en el 2003.
EFE