Los disturbios ocasionados por la ola de violencia urbana que estalló en
Francia hace 15 días están disminuyendo, informó hoy la policía francesa.
En la noche del jueves al viernes ardieron 463 automóviles y fueron detenidas
201 personas por alteración del orden público y otros cargos. Ocho agentes de
policía resultaron heridos y sólo cinco de las 100 provincias francesas
establecieron toques de queda para los menores.
En la noche anterior, 482
vehículos fueron incendiados y 203 personas arrestadas. Desde que comenzaron
los disturbios, el 27 de octubre, han ardido unos 7.500 coches y 2.234
personas han sido arrestadas y retenidas durante al menos 24 horas.
Los ocho
policías que resultaron heridos se encontraban en Lyon cuando un grupo de
jóvenes comenzó a lanzarles piedras. Mientras que la ola de violencia comenzó
a remitir en el resto de localidades francesas, en Lyon y Toulouse fue
necesario utilizar refuerzos, informó hoy el jefe de la policía nacional,
Michel Gaudin.
Los agentes se muestran preocupados con vistas al largo fin
de semana, puesto que el viernes se conmemora en Francia el armisticio que
puso fin a la Primera Guerra Mundial, el 11 de noviembre de 1918.
Más de
2.200 policías patrullaron los Campos Elíseos durante la ceremonia oficial,
encabezada por el presidente Jacques Chirac, quien, acompañadose varios
ministros, depositó una ofrenda floral en la tumba del Soldado Desconocido,
situado bajo el Arco del Triunfo.
Previamente, Chirac, montado en un
vehículo militar junto con el comandante supremo de las Fuerzas Armadas,
general Henri Bentégeat, había paado revista a las tropas durante el
tradicional desfile militar.
Una misteriosa llamada a la revuelta en la famosa avenida parisina había sido
difundida a través de Internet y de mensajes a teléfonos móviles, ocasionando
el aumento de la vigilancia y de los refuerzos policiales.
"Todavía nos
encontramos en una fase de recuperación del orden y la seguridad nacional",
había dicho el jueves el presidente Chirac a los periodistas en París.
Por
su parte, el ministro del Interior, Ncolas Sarkozy, volvió a expresarse el
jueves con los mismos términos que había utilizado anteriormente para
dirigirse a los jóvenes causantes de los disturbios.
"Vuelvo a subrayar que son unos gamberros, escoria", dijo el ministro por
televisión. "No voy a tolerar ninguna intrusión en las fuerzas del orden",
añadió.
Los disturbios comenzaron la noche del 27 de octubre con las muertes
de dos adolescentes, uno de origen tunecino y el otro del África subsahariana,
que perecieron electrocutados en un trasformador eléctrico cuando se escondían
de la policía.
La ola de violencia se ha extendido desde París a otras
ciudades de Francia con un elevado porcentaje de población inmigrante y
procedente de minorías étnicas.
DPA