Amnistía Internacional pidió hoy al Gobierno japonés que
acepte toda su responsabilidad por los crímenes cometidos contra las esclavas
sexuales antes y durante la Segunda Guerra Mundial.
En un informe titulado "Todavía a la espera después de 60 años: Justicia para
las supervivientes del Sistema de Esclavitud Sexual de Japón", AI subrayó el
"trato brutal" recibido por las esclavas sexuales y "las excusas dadas durante
los años transcurridos desde entonces para rechazar la responsabilidad de su
sufrimiento".Más de 200.000 mujeres fueron
esclavizadas sexualmente por el Ejército japonés antes y durante la Segunda
Guerra Mundial, muchas de las cuales menores de 20 años, entre ellas algunas
con tan sólo doce.
"El Gobierno japonés debe enmendar las equivocaciones de
los últimos 60 años y conceder reparaciones completas a las supervivientes de
aquel sistema horroroso de explotación sexual", dijo la directora de Amnistía
Internacional para el Programa Asia-Pacífico, Purna Sen.
Las mujeres que han sobrevivido a aquella tragedia
cuentan en la actualidad con edades avanzadas, pero un número indeterminado ha
muerto sin recibir ninguna compensación o una disculpa pública adecuada del
Gobierno japonés.
Durante años, el Gobierno nipón negó reiteradamente su
responsabilidad en el sistema de esclavitud sexual militar y sólo lo reconoció
cuando salió a la luz una evidencia clara del papel del Ejecutivo en lo
ocurrido, según la organización con sede en Londres.
"Las disculpas ofrecidas a las antiguas esclavas sexuales
han sido inadecuadas, vagas e inaceptables", añadió Sen.
El informe cuenta el caso de una mujer de Corea del Sur,
Lee Ok-sun, quien fue capturada cuando tenía 16 años y llevada a China, donde
fue obligada a servir como esclava sexual.
Lee Ok-sun, que en la actualidad tiene 79 años, relata
que la mayoría de las esclavas sexuales tenían "entre 14 y 17 años" y eran
obligadas a "servir entre 40 y 50 hombres al día".
"Como era imposible atender a tantos hombres, protestaba
y me golpeaban. Si una mujer se negaba, le cortaban el cuerpo con un cuchillo.
Algunas chicas eran apuñaladas, algunas enfermaban y morían. Fue una
experiencia dolorosa".
Las esclavas sexuales procedían de países y regiones
ocupadas por Japón durante la Segunda Guerra Mundial, como Filipinas,
Tailandia, Vietnam, Malasia, China y Corea del Norte y del Sur.
EFE