Al menos siete personas murieron durante una serie de
ataques coordinados llevados a cabo en la noche del miércoles al jueves por
presuntos rebeldes musulmanes en el sur de Tailandia, anunciaron este jueves
responsables tailandeses locales.Con las nuevas
víctimas, ya son más de 1.000 los muertos causados por la violencia
separatista que desde enero de 2004 se abate sobre las tres provincias del sur
de Tailandia --Narathiwat, Yala y Pattani--, fronterizas con Malasia y cuya
población es mayoritariamente musulmana, contrariamente a la del resto del
país, principalmente budista.
Según responsables del ejército y la policía tailandesa,
los presuntos rebeldes lanzaron un total de 65 ataques en tres horas contra
puestos de las fuerzas de seguridad y casas utilizadas por habitantes de la
zona pro-gubernamentales para almacenar armas.
Los presuntos rebeldes saquearon estos últimos y robaron
más de 80 fusiles y pistolas.
Asimismo, dos mujeres resultaron heridas por la explosión, este jueves, de
tres bombas colocadas debajo de un tren, en el distrito de Sungai Padi,
informó la policía tailandesa. El atentado dañó la locomotora y tres de los
cuatro vagones del tren descarrilaron.
Los ataques atribuidos a la guerrilla separatista
musulmana se produjeron un día después de la aprobación por el gobierno de
Bangkok del envio de más de 20.000 fusiles de asalto M-16 a las fuerzas de
seguridad destacadas en el sur del país.
AFP