El estallido final se dio el 17 de octubre de 2003. Tras 68 fallecidos y más
de 200 heridos, la guerra del gas expulsó del poder a Gonzalo Sánchez de Lozada.
Allí, la democracia pactada entendida como cuoteo político se agotó, dando paso
al aumento de protagonismo de los movimientos sociales.
Durante 21 años, el pacto político fue la cura a la dispersión del voto que en
1985 ponía en riesgo de empantanamiento a la joven democracia boliviana. El
Pacto por la Democracia fue el nombre que Víctor Paz y Hugo Banzer encontraron
para sellar una alianza que reunía el 63% de los votos. Eso le dio a Paz el
rodillo para cambiar el modelo económico de estatista a neoliberal con el D.S.
21060.
Javier Gómez, economista del Centro de Estudios para el Desarrollo Laboral y
Agrario, explica que allí se inició un proceso en el que se sacrificó el
bienestar social para mantener la estabilidad monetaria. En las cifras
macroeconómicas, el máximo crecimiento en democracia era igual al mínimo
alcanzado en el período de Banzer: 5%.
Según explica Gómez, el efecto lo sufrió el grueso de la población. Antes de la
aplicación del modelo neoliberal bastaba con que el jefe de familia trabaje para
mantener a todo el hogar. Ahora la situación es otra. En la década pasada las
mujeres invadieron el mercado laboral y las siguieron los miembros más jóvenes
de la familia. “A eso se debe el fenómeno del trabajo infantil”, señala Gómez.
A través de alianzas, tres partidos se turnaron el Gobierno: MNR, MIR y ADN.
“Eligieron la eficacia en lugar de la eficiencia; tomar decisiones rápidas y en
bloque sin interferencia social. Sin embargo, esas decisiones no tomaron en
cuenta todas las opiniones de la sociedad”, explica Rafael Archondo,
comunicólogo e investigador del PNUD.
Esta práctica deterioró a los tres partidos, que perdieron su caudal electoral.
En 1985 obtuvieron más del 63% de los votos y en 2002 apenas alcanzaron el 40%.
Ahora están a punto de desaparecer. “Los partidos que pueden sobrevivir son los
que saben mantener su mirada tanto en el pueblo como en el poder. Cuando fallan
las estructuras de poder tienen la posibilidad de regenerarse gracias a sus
bases”, explica Archondo.
En el libro El embrollo boliviano, Jean-Pierre Lavaud explica que la democracia
trajo consigo una neooligarquía política que reemplazó a los militares.
Stéphanie Alenda, investigadora de la Universidad de Chile, añade que esa nueva
casta estuvo formada por élites corruptas, sostenida por una militancia que
intercambiaba su trabajo proselitista por una pega. El politólogo Fernando
Mayorga define a este fenómeno como ‘clientelismo político’, que redujo la
democracia pactada a un rodillo parlamentario, el cual no le fue suficiente para
gobernar a Gonzalo Sánchez de Lozada en 2003.
Al rechazo de esta forma de administrar el Estado se unió el descontento social
por la exclusión causada por el modelo económico. Las protestas se centraron en
el pedido de recuperación de los hidrocarburos. Todo ello derivó en el estallido
de octubre negro y, durante el Gobierno de Mesa, generó la convocatoria para el
Referéndum vinculante sobre hidrocarburos. La aprobación de las cinco preguntas
formuladas obligó al Parlamento a pormulgar una nueva Ley de Hidrocarburos.
En opinión de Mayorga, el ciclo de la democracia del cuoteo se cierra con las
reformas realizadas durante la gestión de Mesa, que incluyó en la Constitución
instrumentos como el referéndum, la iniciativa parlamentaria y la Asamblea
Constituyente. Además, abrió la posibilidad a la ciudadanía de participar en
política a través de las agrupaciones ciudadanas.
De sindicalistas a políticos
Si los partidos políticos denominados tradicionales perdieron fuerza en los
últimos 20 años, los sindicatos salieron fortalecidos y se multiplicaron.
Instrumentos como la Central Indígena del Oriente Boliviano (Cidob), la
Confederación Nacional de Ayllus y Marqas del Qullasuyo, la Confederación de
Pueblos Étnicos de Santa Cruz, la Federación de Cocaleros del Trópico
Cochabambino, el Consejo de Federaciones de Yungas, el Movimiento Sin Tierra y
la Coordinadora del Agua nacieron entre 1982 y 1999 y han ganado más fuerza en
los últimos cinco años.
Tras la denominada Guerra del agua de 2000, los movimientos sociales
reemplazaron a los partidos en las mediación con la gente y de allí saltaron a
la política. Evo Morales, que dirige la Federación de Cocaleros del Trópico
Cochabambino desde 1994, postuló a través del MAS a las elecciones de 2002 y
obtuvo el 20% de los votos.
Felipe Quispe, secretario ejecutivo de la Federación Sindical Única de
Trabajadores Capesinos de Bolivia, hizo lo propio a través del MIP, ganando seis
diputados y el 5,6% de los votos.
Ahora, ambos postulan de nuevo a la Presidencia, con la diferencia de que
Morales y el MAS son favoritos para ganarlas
Los períodos presidenciales
Hernán Siles Zuazo | Presidente entre 1982 - 1985
Accedió a su tercer período presidencial luego de ganar de manera sucesiva
tres elecciones. Lo hizo con la sigla UDP, después de que los militares dejaran
el poder. Tenía minoría en el congreso.
Hizo el pacto del cogobierno con la Central Obrera Boliviana, que tenía el poder
de veto en la decisiones gubernamentales. Tuvo que enfrentar la creciente
descomposición de la economía boliviana.
Trató de implantar cinco programas económicos graduales que fracasaron.
Cualquier medida era minimizada ante las exigencias salariales de la COB.
n Desató la peor hiperinflación de la historia de Bolivia, que llegó al 27.000%.
Acortó su período constitucional y llamó a elecciones.
Durante los tres años que estuvo en el poder, soportó más de 24.000 conflictos
sociales. Más del 50% de ellos fueron huelgas, la cuarta parte cobraron forma de
marchas y manifestaciones y sólo el 5% fueron bloqueos de caminos. No hubo
muertos.
Víctor Paz Estenssoro | Presidente entre 1985- 1989
Paz llegó a su cuarto período constitucional gracias a una alianza con el
MIR. Quedó segundo en las elecciones, tres puntos detrás de ADN (33%).
Luego de anunciar que “El país se nos muere”, marcó el comienzo del modelo
neoliberal al dictar el decreto 21060.
La medida, entre otras cosas, creó el Bolsín, una nueva moneda (el Boliviano),
terminó con la inamovilidad laboral, liberó los precios a la oferta y la
demanda, la importación de productos y relocalizó a más de 25.000 mineros.
Con ello bajó la inflación de más de 27.000% al 16 y luego al 8%. El déficit
fiscal bajó gradualmente del 20% al 4%.
Sus medidas no fueron para nada populares. Dictó dos estados de sitio (18/09/85
y 27/11/86), detuvo a 384 personas y confinó a 214. En los enfrentamientos
murieron 15 personas y 110 resultaron heridos, 47 de ellos pertenecientes a las
Fuerzas Armadas. Lidió con más de 10.000 conflictos.
Jaime Paz Zamora | Presidente entre 1989 - 1993
El líder del MIR quedó tercero en las elecciones, por detrás de Gonzalo
Sánchez de Lozada y Banzer. Este último, su principal enemigo político y
perseguidor en los 70, le dio sus votos.
El nuevo Gobierno mantuvo la política neoliberal de su predecesor,
complementándola mediante el dictado del decreto 22407. Comenzó un proceso de
privatizaciones y estableció nuevas industrias extranjeras en el campo minero.
Se encargó de realizar un nuevo censo, que contó que en 1992 éramos 6,5 millones
de bolivianos.
También estableció su estrategia de coca por desarrollo, lanzó el decreto de
narcoarrepentidos y fue acusado de tener vínculos con la mafia del tráfico de
drogas. Renunció a la política en 1993, pero volvió en el 95.
Durante su Gobierno soportó más de 10.000 conflictos sociales, dictó un estado
de sitio y confinó a 183 personas. Fallecieron cinco manifestantes y 125
resultaron heridos.
Gonzalo Sánchez de Lozada | Presidente entre 1993 -
1997
Ganó las elecciones generales con más del 33% de los votos. Llegó al poder
por una alianza con la UCS y el MBL.
Profundizó el modelo neoliberal con la capitalización (venta del 51% de las
acciones de YPFB, Entel, ENFE, ENDE y LAB), creó el Sirese, un sistema de
regulación a través de las superintendencias, el Bonosol para los mayores de 65
años y reestructuró el sistema de pensiones.
Reformuló la Constitución ampliando el período presidencial a 5 años, lanzó la
Reforma Educativa, la Ley de Participación Popular la Ley del Instituto Nacional
de Reforma Agraria.
Integró a Bolivia al Mercado Común del Sur, como país asociado.
Durante su Gobierno se incrementó el uso de la fuerza para reprimir conflictos
sociales provocados por el rechazo a sus medidas económicas. Decretó dos estados
de sitio en 1995, cuando soportó 4.180 conflictos sociales.
Ese año detuvo a 810 personas, confinó a 350, hubo 39 muertos y 296 heridos. Fue
la primera gestión en la que hubo bajas entre los militares y policías, que
registraron nueve muertos y 31 heridos. Chapare se volvió el centro más
conflictivo, con el manejo de armas y la fabricación de bombas caseras.
Hugo Banzer Suárez | Presidente entre 1997 - 2001
Tras cinco intentos infructuosos, Banzer consiguió imponerse en las
elecciones de 1997 con el 22,3%. Estableció la ‘megacoalición’ con el MIR, PDC,
Condepa, NFR y UCS.
Pocos días antes de asumir, el Gobierno de Estados Unidos le informó de que
Bolivia corría el riesgo de no ser certificado por el aumento de los cocales.
Así nació el plan Coca cero, en el que se comprometió a reducir 7.000 ha de coca
excedentaria hasta diciembre.
El contrabando superaba en 130% a las exportaciones y Bolivia entró en franca
recesión, creciendo a menos del 1% anual. Así se iniciaron cuatro años de crisis
agudas. Sus medidas de reactivación económica no dieron resultados y el
descontento popular creció.
En 2000 hubo la llamada Guerra del agua, en la que Cochabamba se levantó
protestando contra la subida del costo de los servicios básicos. En 2001 entregó
el poder a Tuto.
Durante sus tres años de gestión, soportó alrededor de 6.000 conflictos
sociales, que produjeron 98 muertos, 17 de ellos militares.
Jorge Quiroga Ramírez | Presidente entre 2001 - 2002
Coronó una meteórica carrera al ser presidente a los 41 años. A los 32 fue
ministro de Finanzas, a los 37 acompañante de fórmula de Banzer y tras su
renuncia, Presidente.
Su primera medida fue rodearse de un gabinete copado por independientes, que lo
acompañó hasta el final de su mandato.
Obtuvo una tregua social, que se cortó en noviembre de 2001, por fuertes
protestas sociales en la que exigían la Asamblea Constituyente. Redactó una ley
de Necesidad de Reforma de la Constitución Política del Estado.
Negoció la venta de gas natural a México y Estados Unidos y se abrió un frente
de confrontación sobre la definición sobre el puerto por el cual sería exportado
el gas. No tomó la decisión y la dejó al gobierno entrante. Las alternativas
eran un puerto peruano o uno chileno.
Sus últimos meses de mandato estuvieron signados por una alta conflictividad por
los pedidos de nacionalización, Constituyente y desmonopolización de los
partidos.
Gonzalo Sánchez de Lozada | Presidente 2002 - 2003
Ganó las elecciones de 2002 con menos del 2% de diferencia con el segundo,
Evo Morales. Accedió a la Presidencia por una alianza con el MIR y UCS. Luego se
plegó la NFR.
El descontento social creció durante su gestión. El surgimiento de grupos
sociales como el MST, la COR, de El Alto, y la Fejuve alteña plantaron oposición
a sus medidas.
Las reinvindicaciones sociales iban desde pedidos sectoriales hasta cambio de la
política económica, nacionalización de hidrocarburos, Asamblea Constituyente,
redistribución de tierras y otras
El primer estallido de su Gobierno fue en febrero de 2003, cuando intentó
establecer un nuevo impuesto al salario. Se podujeron 31 muertos y 212 heridos.
En octubre, nuevos enfrentamientos dejaron 68 muertos. En total, durante los 15
meses de gestión de Goni, fallecieron 135 y hubo 462 heridos. Renunció el 17 de
octubre.
Carlos Mesa Gisbert | Presidente 2003 - 2005
En 15 meses pasó de periodista e historiador a Vicepresidente y luego a
Presidente. El 17 de octubre de 2003, mientras Goni huía a Miami, Carlos Diego
Mesa juraba como Presidente.
Promovió el Referéndum vinculante sobre Hidrocarburos y sus 5 preguntas tuvieron
una aceptación mayor al 68%. Por ello, se modificó la Ley de Hidrocarburos.
No heredó los pactos políticos de su predecesor y naufragó en alianzas con el
MAS y una bancada de disidentes de distintos partidos denominada transversal.
Su popularidad osciló entre el 45 y 80%. Pese a ello, tuvo un promedio de más de
250 conflictos por mes durante su Gobierno. Hubo 5 muertos durante su gestión.
Tuvo dos polos de conflictos: el oriental, por autonomías, y el occidental por
Constituyente y nacionalización.
Dejó la presidencia el 9 de junio pasado.
Eduardo Rodríguez Veltzé | Presidente en Ejercicio
Rodríguez Veltzé era el Presidente de la Corte Suprema de Justicia y último
eslabón en la línea de sucesión presidencial que marca la constitución. Tras la
crisis de mayo y junio, a través de una negociación mediada por la Iglesia, se
acordó que Vaca Díez y Cossío renunciaban a la presidencia en favor de que
Rodríguez asuma y llame a elecciones.
Durante sus cuatro meses de gestión ha tenido que lidiar con cuatro problemas de
tierra, tres de ellos concentrados en Santa Cruz. Además, tuvo que reglamentar
la repartición de recursos de la nueva ley de Hidrocarburos, aprobada durante la
gestión de Mesa.
Su momento más difícil ha sido la negociación por la distribución de los
recursos por el Impuesto Directo a los Hidrocarburos.
Asegura que no se quedará en la Presidencia si las elecciones de diciembre no se
realizan.