Las misses ingresaron al mercado de Cotoca luciendo toda su belleza. La gente
las reconoció de inmediato y ahí comenzó la aventura. Luego de comer patasca,
anticucho de cerdo y arepa, Desirée Durán, Viviana Méndez y Gretel Stehli, Miss
Bolivia Universo, Mundo e Internacional, respectivamente, se dirigieron a la
plaza donde las autoridades municipales llevaban adelante el desfile escolar en
honor al Día de la Patria.
La noticia de que las tres mujeres más bellas del país estaban en el Santuario
ya había corrido como pólvora y mientras ellas disfrutaban de las atenciones que
les hacía EL DEBER, los curiosos empezaron a rodearlas, todos deseosos de
conocerlas personalmente. “¡Qué lindas que son!”, exclamó Eugenia Álvarez, una
ama de casa que había llevado a su hijo al desfile. El vendedor de jalea, Juan
Condo, fue más poético: “Parecen hadas salidas de cuentos de niños”. Y hablando
de niños, éstos hicieron todo un alboroto con las visitantes: les pidieron
autógrafos, les solicitaron posar con ellos en fotografías y no faltaron algunos
osaditos que tocaron a las beldades donde no debían. “¡Qué te pasa!”, le gritó
Gretel a uno que sorprendió in fraganti. El pequeño palideció del susto, pero
luego sonrió al haber comprobado que la rubia no era producto de su imaginación.
Entre aluviones de gente, las chicas terminaron de posar para nuestro fotógrafo
en el frontis de la iglesia. Había sido un triunfo llegar hasta allí, pero valió
la pena. Las nuevas reinas de Bolivia se sintieron queridas, admiradas y dulces
como la jalea de Cotoca.
Recuerdo.
Frente a la iglesia de la Virgen de Cotoca, con sus tinajitas de jalea en
mano, una foto para inmortalizar el paseo
En
el mercado de cotoca
Dulcísimas. En la esquina de la plaza, don Juan Condo invitó jalea a las
soberanas