El crudo de Texas cerró ayer en Nueva York con un nuevo máximo histórico y
concluyó la sesión a $us 62,31 el barril, debido a una mayor inquietud en torno
a la capacidad de las refinerías para atender la fuerte demanda en EEUU.
Al cierre de la sesión regular, los contratos para septiembre de Petróleo
Intermedio de Texas (WTI) añadieron $us 0,93 dólares a la sesión anterior.
El precio de este tipo de crudo, de referencia en Estados Unidos, se ha
mantenido por encima de $us 60 el barril (159 litros) desde el pasado viernes.
Es la primera ocasión en que un contrato a futuro de más cercano vencimiento
termina por encima de $us 62, desde que comenzaron a negociarse, en 1983, en el
mercado de materias primas de Nueva York.
Los contratos de gasolina y de gasóleo de calefacción también finalizaron la
semana con una tendencia al alza y se encarecieron hoy en torno a tres centavos
en ambos casos.
La gasolina con entrega para septiembre concluyó la sesión con un precio de $us
1,83 por galón (3,78 litros), mientras que el gasóleo de calefacción finalizó en
$us 1,73 el galón.
La ajustada capacidad de las refinerías estadounidenses para atender a la fuerte
demanda de gasolina y de diésel, entre otros combustibles, es uno de los
factores que más presiona al alza a los precios, reiteran los expertos. Además
de atender el consumo presente, las refinerías deben producir gasóleo para subir
las reservas antes de comenzar la época invernal en EEUU y repunte la demanda de
este producto así como del petróleo.