El cartel narcotraficante del Golfo, uno de los fuertes
de México, envió 120 sicarios de su brazo
armado al balneario de Aapulco como parte de su disputa por territorios con un
cártel rival, según un supuesto emisario, citado hoy por la prensa mexicana.
Un escolta del subdirector de la Policía Investigadora
Ministerial del estado de Guerrero Julio Carlos López (asesinado el martes)
declaró ante la prensa que el grupo de Los Zetas, que lo retuvo dos días, lo
liberó con la orden de dar a conocer un mensaje con amenazas.
Sin embargo, fuentes de la Subprocuraduría de Investigación
Especializada contra la Delincuencia Organizada dijeron al diario "La Jornada"
que se investigan los dichos "con todas las reservas de ley,
porque no es la forma de operar de esa organización".
"Donde a mí me mantuvieron cautivo vino un señor que se
identificó como Tony Tormenta, que es el que comanda a Los Zetas Tamaulipas,
me dijo que le dijera a los medios que ya está aquí con los 120 zetas", dijo
el ex escolta Pedro Noel Villeda.
"Y que le va a rajar su madre a todos 'Los Pelones' y a
todos los que tomaron parte en la repartición del medio millón de dólares que
le dieron a Julio, al subdirector, que reciban un saludo del señor Goyo
Saucedo y íarriba Tamaulipas!", declaró.
Según la prensa mexicana, "Los Pelones" son un grupo de
lugartenientes del cártel de los hermanos Beltrán Leyva en Acapulco. "Tony
Tormenta" es Ezequiel Cárdenas Guillén, hermano de Osiel Cárdenas Guillén, el
líder del cártel del Golfo, que sigue operando desde una cárcel de máxima
seguridad.
El escolta del subdirector de la policía fue secuestrado por
el mismo grupo que asesinó a su jefe. Según declaró a la prensa desde la cama
de un hospital, lo dejaron libre porque su hija apareció en un mensaje
televisivo pidiendo por su vida.
"El mismo Tony me dijo 'al rato vengo para que te dejemos
ir, ya autorizó el patrón', porque vio una petición por la televisión que hizo
mi niña donde pedía que me perdonaran la vida. El señor la vio y accedió, dio
la orden de que se me dejara libre, lo cual agradezco infinitamente", dijo.
El grupo de sicaros de Los Zetas, que cuenta en sus filas
con ex miembros de cuerpos de elite del Ejército, es uno de los más violentos
al servicio del narcotráfico y opera principalmente en el estado de
Tamaulipas, fronterizo con Texas.
DPA