La Corte Superior de Justicia de Quito confirmó una orden
de prisión dictada hace tres semanas contra el depuesto presidente Lucio
Gutiérrez, quien desde entonces está en Perú eludiendo a la policía nacional
para no ser detenido, informó el sábado el diario El Universo.
El pasado miércoles, la Fiscalía también sostuvo que se debe
mantener el pedido de prisión para Gutiérrez, quien es acusado
penalmente de atentar contra la seguridad del Estado.
El periódico señaló que el presidente de la Corte, Alberto
Moscoso, ratificó el viernes la prisión preventiva, negando un pedido de
revocatoria que había planteado la defensa del ex mandatario.
En su resolución, Moscoso acoge el argumento de la Fiscalía
de que no variaron los fundamentos que permitieron dictar la prisión,
añadió.
Antes, una fuente de la Fiscalía consultada por la AFP había
señalado que "no han cambiado las circunstancias por las cuales se
pidieron las medidas cautelares" a la justicia.
En su primera reacción, desde la ciudad peruana de Tumbes,
en la frontera con Ecuador, Gutiérrez dijo a la AFP: "Vamos a agotar
todas las medidas legales, por ejemplo, podríamos recusar al juez porque no es
imparcial".
Agregó que la actuación del Moscoso y del fiscal Washington
Pesántez, que llevan el caso en su contra, "es inconstitucional y los
deja a las puertas de un juicio por prevaricato".
En junio último, el gobierno de Alfredo Palacio acusó a
Gutiérrez (2003-2O05) ante la Fiscalía de atentar contra la seguridad
del Estado, abriéndose el proceso penal en la presidencia de la Corte de
Quito.
La denuncia surgió por unas declaraciones de Gutiérrez desde
Estados Unidos, donde estuvo previamente, según las cuales "la
administración de Palacio no solamente es un gobierno ilegítimo, sino un
gobierno de
prontuariados".
Gutiérrez, un coronel retirado del ejército que ganó los
comicios de 2003, fue depuesto el 20 de abril pasado en medio de una
grave crisis política, social y judicial, que desencadenó una revuelta
popular, por lo que Palacio dejó el mando en manos del vicepresidente.
El ex presidente ecuatoriano aseguró el viernes que se
abstendrá de desarrollar cualquier actividad política en Perú, en
procura de evitar la expulsión de ese país.
Descartó que su caso pueda alterar las relaciones entre
ambas naciones vecinas, al tiempo que atribuyó a una presión de Quito la
advertencia de Lima de que debía abandonar el país si realiza actos políticos.
Luego de ser depuesto, Gutiérrez fue a Brasil en condición
de asilado, a la que renunció para ir a Estados Unidos y luego a Perú, donde
se encuentra.
AFP