- El atleta ecuatoriano Jefferson Pérez revalidó el
sábado su título mundial en la marcha de 20 kilómetros al realizar una
extraordinaria actuación en la primera final de los Décimos Campeonatos del
Mundo de atletismo, que se disputan en Helsinki.
Pérez, de 31 años, marcó tiempo de 1:18.35 horas y se convirtió en el primer
medallista de oro de esta competencia al superar al español Paquillo
Fernández, subcampeón olímpico en Atenas 2004, en los últimos cuatro
kilómetros y sacarle más de un minuto en la meta.
Fernández marcó tiempo de 1:19.36 horas. Tercero fue el también español Juan
Manuel Martínez, quien llegó en 1:19.44.
Por su parte, el mexicano Eder Sánchez fue el mejor de su país y el segundo
latinoamericano en entrar a la meta con tiempo de 1:20.45.
El colombiano Luis Fernando López llegó en el puesto 12 con marca de 1:22.28,
mientras que el brasileño Sergio Viera (1:23.03)terminó en el lugar 15 y el
peruano Edwin Centeno (1:26.45) en el sitio 27.
Fueron descalificados los mexicanos Bernardo Segura y Cristian Berdeja y el
ecuatoriano Rolando Saquipay.
"Estoy muy feliz. Traté de aprovechar el ritmo de Paquilo y mantenerme con él,
pero a la vez de conservar energías para usarlas cuando llegara el momento",
dijo Pérez tras su victoria.
"El era el mejor marchista del momento y tiene el mejor entrenador del mundo,
el polaco Robert Korzeniowski, por eso sabía que tenía que estar junto él",
agregó.
El pequeño héroe de la ciudad ecuatoriana de Cuenca ganó el cetro mundial en
París hace dos años y fue campeón olímpico en Atlanta en 1996, convirtiéndose
en esa ciudad estadounidense en el primer medallista olímpico en la historia
de su país.
En los Juegos Olímpicos de Sidney 2000 y Atenas 2004 tuvo que conformarse con
el cuarto lugar.
"Antes la marcha era puro corazón, pero ahora es corazón y estrategia y sabía
que tenía que mantener parejas las dos", enfatizó.
Pérez defendió con éxito su título de la capital francesa al mantenerse al
frente desde el principio y finalmente se quedó delante junto a Fernández, a
quien quebró con un aumento de su ritmo, faltando cuatro kilómetros.
El ecuatoriano se distanció primero 15 metros y después 40 metros del veterano
español y ya, a dos kilómetros de la meta, era inminente su victoria.
La competencia fue disputada con 20 grados centígrados de temperatura y cielo
seminublado.
Cuando Pérez entró al Estadio Olímpico de Helsinki, 25.000 personas lo
aplaudieron y vitorearon, mientras él con la mirada concentrada y los ojos
humedecidos por una confusión de sudor y lágrimas levantó los brazos en señal
de victoria.
El pequeño caminante no había tenido muy buenos resultados en esta temporada y
su mejor marca este año era de 1:22,55, cinco minutos por detrás de lo logrado
en los últimos meses por los líderes de la especialidad.
Pero, una vez más sacó del bolsillo la dosis de coraje de los campeones para
imponerse a un grupo de destacados marchistas.
A Pérez lo han perseguido las lesiones en los últimos tiempos, incluso sufrió
una distensión en los músculos de su pierna derecha poco antes del
Sudamericano de Cali, en junio, pero a pesar de todo pudo ganar.
El astro ruso Ilya Markov, campeón mundial en 1999, fue descalificado tras
recibir tres advertencias por romper el contacto con el suelo.
REUTERS