Bolivia nació
como una medida política y militar del mariscal Antonio José de Sucre para
debilitar a Perú, que ya se perfilaba como una amenaza para la Gran Colombia,
pese a la negativa inicial de Bolívar. Al final Sucre, que argumentó la
creación del nuevo estado dado el deseo altoperuano de liberarse de Perú, tuvo
razón en su pálpito, y Colombia, al mando de él, derrotó al Perú debilitado
(ya sin el Alto Perú) en la batalla de Tarqui en 1829.
El otro motivo para la creación del nuevo país fue la ambición de la burguesía
altoperuana para usurpar los privilegios en estas tierras que hasta entonces
habían tenido la distante Buenos Aires y la virreinal Lima en su momento cada
uno. En el periodo colonial, el Alto Perú había dependido primero de Perú y
luego de Buenos Aires.
“Casimiro Olañeta, un eximio doctor de Chuquisaca, sobrino de José Antonio de
Olañeta, el último realista de Sudamérica, encontró a Sucre cuando éste venía
por el río Desaguadero rumbo a Bolivia. Le dijo que el Alto Perú quería ser
independiente y Sucre ha-lló la oportunidad para asegurar la integridad
colombiana debilitando al potencial enemigo peruano”, escribe Alfonso Crespo
en su biografía de Andrés de Santa Cruz.
Pero la separación de Bolivia del Perú, no fue el único caso en el
subcontinente.
Julio Mendizábal, considera, al igual que el anterior, que la creación de
Ecuador (despedazando los sueños de Bolívar de una gran patria
latinoamericana), tuvo como objetivo fijar una cuña que divida también a Perú
de Colombia.
Pero esos no fueron los únicos casos de ceder tierras para defender al grueso
del territorio. “Argentina cedió la independencia de Paraguay (que formaba
parte del Virreinato de La Plata) para que sirviera como cuña de protección
ante un intento de invasión brasileño contra los territorios rioplatenses o
para que fuera una punta de lanza a un ataque argentino contra el imperio del
Brasil. Sin embargo, los paraguayos debieron pelear contra los argentinos para
disuadirlos de la anexión”, dice el historiador tarijeño Jorge García, y
agrega que la creación de los nuevos estados americanos tuvo como principal
intención defender territorios fuertes de otros de mayor fortaleza.
“Era una cuestión de ceder para no perderlo todo. Eso pasó con Sucre que pese
a ser adepto a Bolívar y a su idea de la patria grande, rompió Perú para
defender su patria la Gran Colombia, que entonces incluía a Venezuela”,
escribe el autor ecuatoriano Manuel Gutiérrez Iguarán, en su libro La
independencia del Ecuador.
Uruguay, el último país en independizarse después de Bolivia, lo hizo tras
largas luchas contra Argentina encabezadas por su caudillo José Artigas. La
Banda Oriental del Río de la Plata hizo que Argentina se olvide del Alto Perú
y de Paraguay, por eso esas dos regiones fueron independientes antes que
Uruguay.
La nación boliviana fue creada el 6 de agosto de 1825 en Chuquisaca y desde
entonces la historia puso a prueba una y otra vez su existencia.
Enfrentamientos que sellaron
la libertad
Batalla de Junín
El genio militar de
Bolívar. La independencia del Perú se declaró en 1821, pero el 6 de agosto de
1824 los realistas ocupaban la sierra central y sur. Simón Bolívar continuó la
gesta libertadora en Perú. La caballería española se arrojó en choque terrible
sobre la de los patriotas y la desbarató con lanza y sable, sin disparar un
solo tiro. Cuando la caballería española se dispersó, un ataque dirigido por
dos escuadrones de reserva peruana que mandaba el comandante Suárez,
restableció la lucha en iguales condiciones. Los patriotas se rehicieron y el
enemigo huyó. Los realistas sufrieron en el campo de Junín 340 muertos y 80
prisioneros, siendo la pérdida de los vencedores 99 heridos y 45 muertos.
Batalla de
Ayacucho
El gran mariscal de
Ayacucho. Tras su derrota en Junín, el 9 de diciembre, los realistas iniciaron
el ataque. Una división avanzó para desbordar el ala izquierda republicana, al
tiempo que otras dos divisiones se adelantaban para lanzar su ataque contra el
centro y derecha de Sucre. La maniobra fracasó gracias al contraataque de la
reserva republicana en la izquierda. Sucre ordenó el ataque a los cuerpos
españoles que aún no habían entrado en combate. Una división patriota cargó
contra las unidades realistas, produciéndose una desorganización en estas
unidades, seguida de la persecución que realizaron los batallones republicanos
a los realistas derrotados para siempre en América.
Batalla de Ingavi
Enemigos unidos por
Bolivia. El presidente de Perú, Agustín Gamarra, invadió Bolivia en 1841 para
anexarla a su país. José de Ballivián Segurola, logró la alianza de su enemigo
político, el cruceño José Miguel de Velasco en defensa del país y ambos
unieron sus fuerzas enfrascadas en ese momento en una guerra civil. El 18 de
noviembre 8.000 peruanos arremetieron contra 6.000 bolivianos en el altiplano
paceño. La caballería boliviana comandada por el también cruceño Marceliano
Montero rompió el centro incaico cuando éstos ganaban terreno, y el fin de los
peruanos fue sellado cuando los fusileros de Montero mataron de un tiro a
Gamarra. Bolivia por fin se veía libre de toda amenaza.
Padres
Simón Bolívar
Nació de familia rica en Caracas (Venezuela) el 24 de julio de 1783 y murió
pobre en Santa Marta (Colombia) el 17 de diciembre de 1830. Liberó a
Venezuela, Colombia, Ecuador, Perú y Bolivia. Fue el primer presidente del
país.
Antonio José de
Sucre
Nació en Cumaná (Venezuela) el 3 de febrero 1795 y murió asesinado en las
montañas de Berruecos (Colombia) el 4 de Junio 1830. Junto a Casimiro Olañeta
fue copartícipe de la creación de Bolivia y su segundo presidente y principal
organizador político.
Andrés de Santa
Cruz
Hijo de oficial español y princesa inca, nació en La Paz en 1794 y murió en
Francia en 1865. Ayudó a Sucre a ganar la batalla de Pichincha y liberar a
Ecuador. Sucre le dejó la presidencia de Bolivia y en 10 años hizo del país
una potencia
Derrotas: la mitad de la
historia
Cuando le mostraron
a los siete años un mapa de su país, mutilado, sangrante, una cosa parecida a
un monstruo costurado con coordenadas removidas por los enemigos, ella decidió
ser profesora. "No se le puede decir a un niño que a su mamá la han violado
toda la vida. Si bien ese país que mostramos en las aulas es real, no es toda
la verdad. Yo trato de agregar eso que no se enseña: las victorias contra
Argentina, Chile y Perú, la de Ingavi y otras", dice Ana Choque, profesora en
Yacuiba.
“Hay episodios que han sido omitidos para despertar un patriotismo estéril que
ha convertido al boliviano en un nacionalista castrado. Un bicho que quiere a
su país, pero que no hace nada por cambiarlo. Es que nos enseñaron a querer a
un adefesio, plagado de cuartelazos y revueltas, y en la realidad así no ha
sido toda la historia", dijo el sociólogo Gabriel Alves, docente de la UMSA.
“El amor propio se hace trizas cuando a un niño se le muestra su casa
destrozada. Eso genera inseguridad y baja autoestima. Se debe rescatar también
lo positivo que se hizo en 180 años de historia”, dice el psicólogo Hugo
Vergara, que tiene una maestría en historia latinoamericana.
En el colegio Nacional Florida, Ernesto, un niño de segundo de primaria, ya
sabe lo que se perdió por la fuerza: el Pacífico, el Chaco o el Acre. Pero no
sabe que se regaló territorio a Perú (en el Acre, como compensación por la
pérdida de Arica en la Guerra del Pacífico). El regalo de Mato Grosso a Brasil
en un episodio digno de lo mejor del realismo mágico; y el territorio del
Chaco Central, al sur de Tarija, para que Argentina renuncie a ella.
El viceministro de Educación, Celestino Choque, dijo que se debe profundizar
en enseñar una historia que muestre los logros sociales. “Lo que se enseña es
un método de historia colonial que no aborda lo indígena. Hay un divorcio
entre lo occidental y lo indígena”.
“No se enseña ni el 20% de lo que le pasó al país, porque a nadie le interesa
saberlo”, remata el historiador, Rafael Gonzales.