Una planta de
conversión de gas a líquidos para conseguir diésel; una mina, la más grande
del mundo, para explotar plata; una carretera que generará cientos de empleos
y un movimiento comercial impresionante; y la consolidación de la exportación
de castaña, el ‘oro’ del amazonas.
Estos proyectos, tres de los cuales están en plena fase de ejecución, y en el
caso de la mina casi concluido, marcarán la dinámica económica del país en los
próximos decenios. Las inversiones son millonarias y el efecto económico y
social que generarán es expectante.
La mina San Cristóbal en Potosí, a punto de comenzar a producir, realizó una
inversión de $us 520 millones; la planta de GTL (Gas To Liquids) que se piensa
levantar en Yacuiba precisará $us 460 millones; la ruta Santa Cruz-Puerto
Suárez requerirá $us 439 millones hasta su conclusión, y la exportación de
castaña en Pando expandirá su mercado en el exterior y, por lo tanto, las
inversiones para mejorar la oferta subirán.
Cuatro iniciativas que buscan mejorar la economía sostenible de Bolivia.

Cubrirá el
déficit de diésel
La planta de GTL generará en los tres años de su construcción 500 empleos
directos, y cuando esté en operación, 140. Producirá 10.000 barriles de diésel
diarios, que cubrirán la demanda interna.

Para deleite del
mundo
Las procesadoras de castaña en Pando invertirán más de $us 2 millones en los
próximos años para mejorar su producción y ampliar sus mercados.