Si hay algún
lugar de Bolivia que urge ser explotado, es la provincia Germán Busch,
específicamente en los municipios de Puerto Suárez, Arroyo Concepción y
Quijarro.
En esta región fronteriza se concentran los proyectos que forman parte del
denominado ‘polo de desarrollo’ del sudeste boliviano, impulsado por la Cámara
de Exportadores de Santa Cruz (Cadex), en el cual está el yacimiento de hierro
Mutún, Puerto Busch conectado con la hidrovía Paraguay-Paraná, considerada
como única salida soberana al océano Atlántico y el Pantanal boliviano.
También el denominado polo gas-químico a encararse entre Bolivia y Brasil.
Para el sector exportador cruceño la hidrovía Paraguay-Paraná, equivale a la
‘autopista’ para el transporte de la soya que mueve anualmente más de $us 450
millones.
A ello se suman la termoeléctrica de la Cooperativa Rural de Electrificación (CRE),
la conclusión de la carretera Santa Cruz-Puerto Suárez y la vía férrea de
Motacusito a Puerto Busch con su respectiva terminal portuaria.
Empresarios chinos, indios y brasileños han puesto los ojos en esta zona,
principalmente en la explotación de los 4.000 millones de toneladas de hierro
de Mutún.
Un consorcio boliviano también ha apostado por la construcción de Puerto Busch,
para abaratar los costos de las exportaciones.
Se espera el aval del Gobierno para inyectar un capital que bordea los $us
2.500 millones. Se prevé lanzar las licitaciones de Mutún y el ramal
ferroviario Puerto Busch el 15 agosto.
Mutún
Inversión.
$us 1.500
Componentes. Empresarios brasileños e indios esperan luz verde para
explotar el yacimiento de hierro. Se prevé licitar el 15 de agosto de 2005.
Cuenta con cuatro mil millones de toneladas de hierro.