Santa Cruz de la Sierra - Bolivia, domingo 24, julio de 2005
STAFF CONTACTARSE
Portada
Santa Cruz
Seguridad
Nacional
Internacional
Economía
Deportes
Sociales
Escenas
Editorial
Opinión
Lectores
Club de Lectores
Clima
Suplemento Extra
Suplemento Para Ellas
La Prensa
Los Tiempos
El Potosí
Correo del Sur
Ediciones
anteriores
SECCIONES
 Opinión Volver
Feria a la Inversa
Gonzalo Valenzuela Monroy

El mismo día que los parlamentarios fracasaban en sus intentos de encontrar salidas beneficiosas para el país, un grupo de ciudadanos anunciaba que Santa Cruz de la Sierra es la ciudad elegida para la realización de la Segunda Feria a la Inversa Empresarial. Mientras los movimientos sociales y las famosas agendas siguen amenazando la tranquilidad de la mayoría de los bolivianos, mostrando la cara negativa del país, hay gente que, por esfuerzo, por creatividad, por servicio, por capacidad de ingenio, muestra la otra cara de la medalla, la positiva, la que todo el país desea. Es gente que encara un emprendimiento que busca abrir las puertas a quienes tienen como objetivo el fomento de la producción nacional, la generación de empleos, además de dinamizar la economía con el intercambio de experiencias, información y conocimientos.
Como su nombre lo indica, la Feria a la Inversa consiste en que los expositores son empresas que, en vez de ofertar, exponen sus demandas de productos y servicios a las pequeñas y medianas empresas.
Óscar Serrate, que preside el Consejo Empresarial para el Desarrollo Sostenible (Cedes), explica que, en lo instrumental, la feria va del consumidor al productor para ofrecerle la oportunidad de acceder a la demanda. Afirma que hay un giro de lo grande hacia lo mediano y a lo pequeño, para construir la economía desde lo mediano y lo pequeño. Dice que hay una transición para mirar las cosas no sólo de adentro hacia afuera, sino de afuera hacia adentro. Todo esto implica, con la capacitación e información necesaria, que hay que olvidarse del concepto de empresa-isla, para pasar a una empresa que busca socios y alianzas empresariales. También hay cambios culturales, y esto es importante puntualizar, porque con esos cambios se busca que la economía esté vinculada a lo social, a la participación de la mujer, a la generación de trabajo, a la lucha contra la pobreza, a la preservación de nuestros recursos naturales y nuestro medio ambiente.
Todo esto, y creo no equivocarme, servirá para que aquellos bolivianos que, frente a la adversidad y muchas veces a cambio de una magra recompensa, puedan ser parte de quienes, con su trabajo, construyen el país.
En el fondo, la proyección es utilizar sistemas y métodos sencillos y de fácil aplicación, pero que deben ser efectuados de forma permanente, cada vez con mayor intensidad, para que, sin duda alguna, los resultados vayan surgiendo con el correr del tiempo. Precisamente, la realización de estas ferias propone la creación de un espacio de conexión comercial para la relación del sector empresarial entre sí.
Esta propuesta está rindiendo buenos frutos, porque con el correr del tiempo va logrando el objetivo de la eficiencia, y es por ello que la feria que se desarrollará en Santa Cruz ojalá sea exitosa en participación para que se puedan aplicar en su favor estas experiencias y así llegar a un nivel de eficiencia que el país necesita.
Estamos convencidos de que con la Feria a la Inversa se podrá desarrollar una visión nueva del panorama general de una empresa. Son varias las instituciones que la apoyan, una de ellas es Transredes, y la identifico, habida cuenta de que se ha acusado que las empresas capitalizadoras sólo vinieron al país para hacer negocios y se olvidaron de la parte social. Hay que apoyar esta iniciativa que pretende el incremento de la producción de la industria nacional. Hay que fomentar el ‘compro boliviano’ y fortalecer el ‘hecho en Bolivia’.