¡Sirve! ¿Pero por qué da resultados positivos en muchos países, como en
Chile, y no en otros, entre ellos Bolivia?
Este artículo complementa al del domingo pasado sobre ‘diferentes conceptos’.
Recordemos: “Economía de mercado: sistema económico en el que los precios se
determinan por la oferta y la demanda” (así lo señala el diccionario de la RAE).
Cuando se incorpora la responsabilidad social se habla de la Economía Social de
Mercado. Este sistema predomina en Europa y en muchos países fuera de Europa,
entre ellos Bolivia. Se trata de un sistema socialdemócrata.
Hay una situación en Bolivia que merece algunos comentarios, pues nos hacen
creer que el ‘modelo neoliberal’ no ha mejorado la situación en el país. En
primer lugar, el modelo neoliberal, sinónimo de ‘capitalismo salvaje’, tiene que
ser observado con muchos argumentos, pues aplica la ‘ley de la selva’ –en la que
sobrevive el más fuerte–, y predomina desenfrenadamente el egoísmo del individuo
o del grupo al que pertenece. Nuevamente, Bolivia se asemeja a una
socialdemocracia, si bien no responde todavía cabalmente a las responsabilidades
sociales.
La región donde la economía social de mercado se ha adoptado en mayor grado es,
sin duda, el oriente del país, sobre todo Santa Cruz. Aquí residen empresas que
en relativamente poco tiempo, digamos 20 años, han logrado un nivel de desempeño
que les permite llamarse ‘jugadores globales’. Tienen competitividad, exportan y
responden a las altas exigencias de los mercados internacionales. Es por eso que
esta región defiende su incursión exitosa en la economía mundial. Cabe recordar
que precisamos de capital externo y el conocimiento para poder alcanzar el
desarrollo económico.
¿Y la situación de la gran masa de la población en cuanto a la satisfacción de
sus necesidades básicas? Por más que algunos revolucionarios profesionales
nieguen el progreso, también en este aspecto es innegable que hay avances. Los
informes anuales del PNUD nos aseguran que los hay – utilizando el IDH, Santa
Cruz es casi 100% mejor que Potosí– y son los competidores exitosos en los
mercados combativos del mundo. He aquí otra razón que explica por qué en el
oriente no prospera el discurso de los ultraizquierdistas que predican la
revolución bolchevique trotskista para refundar un Estado socialista-comunista.
Por tanto, ¿podemos descansar sobre los logros? ¿Ya no hay problemas?
Lamentablemente, una situación relativamente mejor en el oriente no significa
que en el occidente se pueda descansar. En términos absolutos falta mucho, por
ejemplo mitigar, si no erradicar, la corrupción en sus diferentes expresiones.
Falta todavía modernizar formas de pensar y aceptar nuevos retos, sobre todo las
TIC’s. Falta más respeto por las leyes. Falta cumplir como ciudadano en sus
deberes con el Estado.
Pero podemos constatar que estamos en este camino –en el oriente, bien
entendido. La casi ausente predisposición de la población oriental a protestar
en las calles con extrema violencia es un indicador de que la percepción
mayoritaria es que estamos mejorando. Ésta es otra diferencia con el occidente.
Finalmente: la economía social de mercado funciona también en Bolivia, siempre y
cuando estén dadas las condiciones previas e imprescindibles, tema para otra
nota: es muy probable que en las urnas se confirme esta evaluación realista de
muchos electores.
www.eforobolivia.org
www.riberalta-bolivia.com