Visita de Evo polariza los sentimientos cruceños
Travesía. Éste es el momento cuando la vagoneta donde viajaba Morales pasaba por un pontón en Puerto Pacay. No pudo cruzar por Puerto Paila y cambió de ruta
Christian Peña y Lillo H.
Advierten que si no hay tolerancia la
confrontación en el país creceráUna jornada que pintaba ser tranquila en Santa Cruz se transformó con la
reacción violenta de algunos pobladores de Puerto Paila y Pailón en contra de
Evo Morales, que fue blanco de insultos y agresiones desde que pisó suelo
cruceño la noche del jueves.
El preludio de lo que ayer tuvo que soportar Morales, fueron los huevazos que
lanzaron a alguno de sus correligionarios en el aeropuerto Viru Viru. Allí la
concejala suplente por el Movimiento al Socialismo (MAS), Adriana Gil, fue
agredida por un grupo de jóvenes cruceños, que había ido a esperar al líder
cocalero. Sin embargo, el diputado masista logró sortear la primera muestra de
descontento con su llegada, apoyado en el resguardo de sus seguidores y la
Policía. Pero lo que ayer tuvo que hacer para llegar hasta San Julián, población
donde el MAS ‘pisa fuerte’, fue una verdadera odisea.
De acuerdo con la agenda masista, su líder debía estar en San Julián alrededor
de las 11:00 para ser parte de los festejos del 37 aniversario de fundación del
pueblo y ser nombrado ‘hijo predilecto’.
Al final, nada salió como estaba planificado, porque mientras el cardenal Julio
Terrazas terminaba su homilía de pacificación y tolerancia, algunos vendedores
instalados sobre la carretera, antes del puente del Río Grande, insultaron y
apedrearon al vehículo del jefe masista, obligándolo a volver sobre sus pasos y
buscar una ruta alternativa para llegar a San Julián.
Para escapar del rechazo de algunos cruceños tuvo que ir hasta Montero, pasar
por Okinawa y llegar por Puerto Pacay hasta su destino, escoltado por efectivos
policiales y un grupo de ‘compañeros’ en una camioneta.
La noticia que Evo había sido obligado a retornar hacia Santa Cruz corrió como
reguero de pólvora entre los colonizadores, que minutos atrás habían despedido
al Cardenal.
En una vagoneta gris plomo, con vidrios oscuros y que imprimía velocidades
mayores a los 100 kilómetros, alrededor de las 14:00 llegó Morales, abriéndose
paso en medio de la gente que lo vitoreaba.
Adriana Gil, que estuvo una hora antes en el lugar, interpretó algunas canciones
‘de protesta’ en la tarima ubicada al frente de la Alcaldía y habló sobre las
agresiones de las que fue objeto por parte un grupo de jóvenes, a los que
calificó de cobardes. Sobre este tema, el ministro de la Presidencia, Iván
Avilés; el defensor del Pueblo, Waldo Albarracín y el presidente de la Asamblea
de los Derechos Humanos, Sacha Llorenti, criticaron la actitud en contra de la
muchacha.
Pasadas las 17:00 el ambiente parecía haber retornado a la calma. Los huevazos
en Viru Viru y la travesía por Puerto Pacay parecían cosas del pasado.
Pero todo cambió horas después, cuando Morales, junto a su comitiva, se disponía
a salir de Pailón y cruzar el puente del Río Grande. Otra vez algunos
comerciantes volvieron a lanzar piedras contra Evo y le gritaron todo tipo de
improperios. Esta vez la Policía intervino con un gas lacrimógeno para
posibilitar que el diputado llegara al aeropuerto cruceño. Con protección, ya en
Viru Viru, abordó el avión con destino a Cochabamba.
Cardenal pide paz y tolerancia en San Julián
El cardenal Julio Terrazas llegó a San Julián alrededor de las 9:00, para
hablar en su homilía de paz, tolerancia, respeto y generosidad entre bolivianos.
La gente lo recibió con aplausos y besos, todos querían estar cerca de él o al
menos acariciar su mano.
Durante la celebración eclesiástica que se realizó en la parroquia del pueblo,
el Cardenal exhortó que la paz lograda en Bolivia sea duradera, criticó a las
comunidades que destruyen y pidió que nadie se deje esclavizar por consignas
externas e internas. “No nos encerremos en nosotros mismos. Hay gente que piensa
y vive de otra forma”, dijo. |