Sobre Constitución y Constituyente (parte II)
Willi Noack
Los insumos del Diálogo Nacional 2000 y de Jubileo 2000, ambas consultas
bolivianas altamente democráticas y plasmadas en la Estrategia Boliviana para la
Reducción de la Pobreza (EBRP), realizadas para lograr la condonación
condicionada en el plan de HIPC, sirven perfectamente para identificar los
cambios necesarios. El temor ha sido el siguiente: se trataba de un cumplimiento
hipócrita con una exigencia condicionante, pero no el genuino deseo de reformar
el Estado. Lamentablemente ha sido un temor correcto.
El proceso de la Unión Europea de dotarse de una Constitución puede servirnos
como ejemplo: expertos constitucionalistas elaboraron sobre la base de todos los
insumos un borrador para un país moderno y competitivo, que debe ser ampliamente
socializado explicando las razones, las ventajas, los desafíos y las
obligaciones. De la misma manera, los miembros de la AC deben introducir
ponderadamente las demandas de todos los sectores en calidad de insumos que
busquen el bienestar colectivo. Estos insumos deben incluir las exigencias
múltiples de constituir un país capaz de enfrentar los desafíos de la
competencia internacional; no detecto que este aspecto se debata actualmente.
Banzer estaba más o menos con esta hermenéutica cuando invitó a notables para
debatir un catálogo (con errores y omisiones) de 50 cambios a la CPE. Es
menester observar que el debate sobre el asunto se orienta mucho en la historia
y muy poco en la proyección hacia el futuro, con el peligro de ‘más de lo
mismo’.
Los historiadores predominantes, frecuentemente con enfoques legalistas miopes,
no son los mejores asesores cuando se trata de diseñar una visión moderna que
responda a los cambios fundamentales, incluyendo los cambios venideros. En el
peor de los casos estorban en la búsqueda de soluciones audaces modernas.
Bolivia debe tener la audacia de proyectarse como lo han hecho los tigres
asiáticos u optar por quedarse atrasada. Los desafíos resultan de vivir en el
siglo XXI, el siglo del conocimiento y de la información y la comunicación,
adonde muchos historiadores todavía no han llegado...
Nuestros líderes deben asumir su responsabilidad de decirle al pueblo la verdad:
los conceptos nostálgicos no sirven. Punto.
Más importante es discutir sobre el contenido de la futura CPE que pelear sobre
las modalidades de organización de la Constituyente. No tiene sentido que sea
conformada por analfabetos democráticamente elegidos. Pero si el tema técnico de
organizar la AC genera tanta controversia, ¿cómo será la pelea cuando se trate
de cambios fundamentales?
Los temas centrales son incorporar a los excluidos; el desafío debería ser
incluir a todos sin distinción de ‘raza’ (pues no son excluidos solamente los
indígenas). No debe haber gente con derechos fundamentales diferentes; la CPE
vigente no permite esta diferenciación.
Falta una sincera discusión pública sobre la política indigenista que está yendo
por un camino peligroso, capaz de ‘reventar’ la paz social. También se debe
modificar las modalidades de elección de las autoridades.
www.eforobolivia.org - 3 años en la Internet
www.riberalta-bolivia.com - abrir una ventana al mundo
|