La Alcaldía y el transporte público
Francisco Justiniano Suárez
Creemos que ahora, después de que la ciudadanía sufrió durante dos largas
semanas el serio problema de la falta de transporte público, es propicio hacer
algunas reflexiones sobre el particular. Primeramente, hay que reconocer que la
solución obtenida es fruto del esfuerzo realizado por el burgomaestre y su
equipo de asesores con representantes del autotransporte, los cuales sostuvieron
una serie de complicadas y agotadoras reuniones, nada placenteras, pero que al
final propiciaron que los transportistas normalicen sus actividades, resignando
sus aspiraciones de subir el costo de los pasajes en la proporción inicial (Bs
1,80).
Esta acción demuestra la indiscutible capacidad de gestión de un municipio que
está recuperando credibilidad y confianza ciudadanas. Es que indudablemente el
acto de desbloqueo de las vías citadinas, liderado por la municipalidad, dio el
campanazo para concienciar a los dirigentes empresariales del transporte
público, que tuvieron que dar marcha atrás y acordar un precio del pasaje de Bs
1,60 para mayores, sin modificar el precio para los menores y los estudiantes.
Creemos que ha sido una gestión positiva a la par que ecuánime y justa, ya que
el incremento registrado en el precio del diésel y la gasolina no justificaba un
ajuste mayor que el que se ha acordado; lo demás era una simple intención de
aprovecharse de la coyuntura para aumentar sus ganancias.
Además, la Alcaldía municipal ha indicado que está haciendo las gestiones
necesarias para volver a recuperar su potestad en sentido de que el precio de
los pasajes debe ser definido por el gobierno municipal, competencia que
lamentablemente fue afectada por disposiciones legales de gobiernos anteriores,
que transfirieron esta atribución a la Superintendencia de Transportes en una
acción ilógica, abusiva y entreguista.
Asimismo, se nos ha informado de que, una vez que se completen los estudios
correspondientes, se va a llegar a la licitación de las rutas del transporte
público, con lo cual seguramente variarán, de un lado, las rutas de circulación
en la capital, y de otro, se modificarán las características de los vehículos y
se definirán de una manera más racional los precios del pasaje, todo ello
buscando que redunde en beneficio de los usuarios y, especialmente, de la gente
de menores recursos económicos, que es la que más necesita de estos servicios.
Desde esta columna periodística creemos que el ayuntamiento está tomando las
cosas en serio para resolver de manera sostenible un tema tan sensible para los
cruceños, como es el servicio del transporte público, por eso es que deseamos
destacar estas medidas, ya que no solamente debemos criticar las acciones
públicas que no son beneficiosas para la población, sino también se debe
destacar y estimular aquéllas que realmente aportan a los intereses de la
ciudadanía. ¡Hasta la próxima!
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