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Santa Cruz de la Sierra - Bolivia, Lunes 28, Marzo de 2005

../20050328/images/na2.jpgGonzalo Terceros Rojas / Alcalde municipal de Cochabamba «Constituyente no resolverá todo»


Gonzalo Terceros Rojas. Asegura que es preciso socializar el sistema autonómico en todo el país. Cree que los nueve departamentos pueden elegir un sistema, según la forma en que se lo plantee. Duda de que la elección de prefectos solucione los problemas, si no hay cambios en la Constitución


Verónica Paz

El alcalde de Cochabamba, Gonzalo Terceros, está dispuesto a liderar un movimiento de alcaldes para impulsar los cambios en la Ley de Municipalidades para introducirlos en la Asamblea Constituyente. En su criterio, los alcaldes conocen la realidad de los municipios y son los llamados a trabajar por la reestructuración política de la Nueva Bolivia.
El miércoles estuvo en Santa Cruz de la Sierra y se reunió con los dirigentes del Comité Cívico para intercambiar criterios sobre las autonomías, la Asamblea Constituyente y la elección de prefectos. Después, estuvo en EL DEBER donde ofreció la siguiente entrevista:
- ¿Qué hará Cochabamba para que no exista choque de competencias entre el gobierno departamental y nacional, si se introduce un sistema autonómico?
- Hemos conversado con el Comité pro Santa Cruz y hemos llegado al acuerdo de que la elección de prefectos no solucionada nada. ¿En qué cambia un prefecto designado por el Presidente y uno elegido por el pueblo? La legitimidad, por supuesto, pero nada más, porque mientras no se cambie la Constitución Política del Estado, las atribuciones del prefecto seguirán siendo las mismas. Si no se da eso, todo será un espectáculo político. Lo que se busca es un gobierno departamental con autonomía de gestión y eso se logrará con una Asamblea Constituyente.
- ¿De qué manera se organizará esa reforma, para que exista un consenso en el país y no haya división?
- Nos han conducido a una dicotomía en el país, de que quienes están con la Constituyente son los del occidente y los de oriente están con las autonomías. Eso es una falacia, pues occidente también quiere autonomías. También es falso que el oriente no quiera una Constituyente. El tema es cómo se organiza esa Constitución, quiénes la conformarán, qué funciones cumplirá y por cuánto tiempo. Lo que se debe hacer es generar espacios de discusión. En abril realizaremos una cumbre social para lograr un acuerdo. También he tenido una reunión amistosa con Percy Fernández y le he planteado, que como alcaldes trabajemos en una propuesta de modificación en relación con el régimen municipal. Nosotros, como alcaldes, presentaremos al país una propuesta de reforma, de cómo consideramos que debe ser la autonomía municipal. Yo creo en el fortalecimiento de las municipalidades.
- ¿No se corre el riesgo de que se elija al prefecto y después haya doble o triple función y con ello se aumente la burocracia?
- Si no hay una Constituyente y sólo nos quedamos con la elección de prefectos, ocurrirá eso. Probablemente, un prefecto elegido por voto popular se sienta un pequeño rey en el departamento y quiera asumir funciones que no le corresponden.
- ¿Si después de la Constituyente se conforman los tres tipos de gobierno (nacional, departamental y municipal), qué garantiza que habrá menos corrupción y que no haya un centralismo departamental?
- Esa nueva Constitución debe establecer con claridad cuáles son las funciones del gobierno nacional y del departamental. Debe ser precisa para reducir la posibilidad de ambigüedades. Pero esto tiene una ventaja. Si establecemos coparticipaciones departamentales es posible que la evasión impositiva se reduzca. Y cuando los ciudadanos vean que sus impuestos vuelven con obras de desarrollo y proyectos que los benefician, poco a poco se puede crear una conciencia tributaria. Ahora la gente evade los impuestos porque no hay cultura tributaria y porque desconfía del Estado.
- Usted dice que han llegado a un acuerdo con los cívicos cruceños, pero ellos insisten en que la elección de prefectos sea el 12 de junio
- No hablamos de fechas, pero ellos coinciden en que la elección de prefectos no es una solución por sí sola, el problema es de fondo. La elección de prefectos no garantiza la economía. Eso no quiere decir que debemos olvidarnos de la reivindicación de elegir al prefecto, pero hay que elegirlo en el marco de una autonomía y ésta sólo se garantiza con la Constituyente, cambiando la Constitución.
-Pero, los cívicos plantean un referéndum autonómico antes de la Constituyente
- Entiendo esa posición porque en este falso debate, se ha producido una gran susceptibilidad. Se dice que oriente piensa que si hacemos directamente la Constituyente ya no habrá autonomías, mientras que occidente dice lo contrario. Pero eso es falso, porque ambas cosas se requieren mutuamente. Para superar esas susceptibilidades son justamente esos diálogos que se iniciarán en las regiones y después se realizará un gran encuentro nacional para despejar esos rumores. En todo caso, no es mala la idea de hacer un referéndum vinculante, previo a la Constituyente, pero que no se reduzca a la pregunta ¿quiere autonomía? sí o no. Para eso no se necesita un referéndum. Para ello se necesita hacer, por lo menos, 10 preguntas, como si se está de acuerdo en que la salud y la educación deberían pertenecer al gobierno central, departamental o municipal. Tal vez, del diálogo terminan firmando un acuerdo por el sí a las autonomías y no se necesitará un referéndum.
- ¿Usted cree que con este clima tan convulsionado sea posible llegar a un gran consenso?
- No hay otra opción. Si las cosas siguen siendo manejadas como hasta ahora entre el Gobierno y el Parlamento nacional, el resultado será siempre éste: mayor conflicto. Octubre de 2003 y enero de 2005 nos demandan niveles de participación ciudadana. Ésa es en el fondo la reivindicación. La gente quiere decidir por sí misma.
-¿Qué sistema plantea para que el ciudadano tenga esa participación? ¿Habrá que cambiar el sistema político?
- En este caso podría preguntársele a la ciudadanía: ¿Cree que debería haber una segunda vuelta para la elección de Presidente y para la de los alcaldes, si es que no obtuviese la mayoría de los votos? Estoy seguro de que pedirán una segunda vuelta. Hoy existe un sistema político democrático, representativo. Es una democracia que funciona sobre la base de los sistemas de partidos políticos. Es un paso que hay que dar, es un sistema político democrático participativo. Los partidos tienen que cambiar si no quieren ser sustituídos.
-¿La Constituyente garantizará la estabilidad política y económica que tanto se busca?
- Probablemente no se puede pedirle todo a la Constituyente, pero si ésta es conformada de manera uninominal por personas y no por partidos políticos, podrá formarse una Constitución a la medida de lo que el país quiere. Ésa es la diferencia de una reforma hecha por el Congreso partidario como el actual de una como la que se busca. La discusión en la Constituyente debe estar al margen de la injerencia partidaria, lo que no quiere decir que desaparezcan los partidos políticos.
- ¿Cómo maneja Cochabamba el sistema del transporte público? ¿Ve conveniente pasar esa competencia a los municipios?
- El transporte público es el trauma de todos los municipios de Bolivia. No es posible que desde La Paz se pretenda planificar el ordenamiento vehicular de la ciudad. Sólo el gobierno municipal tiene el conocimiento pleno y cabal para hacer un reordenamiento vehicular y disponer qué rutas deben existir en una ciudad. La licencia de funcionamiento no la puede dar la Superintendencia, tiene que darla la Alcaldía, de acuerdo a las necesidades que tiene su vecindario. En este momento, en la mayoría de las ciudades, hay demasiadas líneas. Lo que pasa es que todas las líneas quieren ir por una misma ruta y eso determina que otras zonas de la ciudad no sean atendidas. Entonces, nunca se ha podido hacer un reordenamiento vehicular total en las ciudades, porque la competencia de los gobiernos municipales estaba cuestionada por la ley Sirese. Ahora que se pretende modificar esta ley y devolverle nuevamente al dominio municipal, la regulación del transporte y de sus tarifas, tendremos el poder para reordenar el transporte y que estén al alcance municipal. Cuando fui presidente del Concejo Municipal de Cochabamba, mantuve congelada la tarifa escolar y universitaria del transporte de Cochabamba. Era la tarifa más baja de Bolivia: Bs 0,20 centavos para escolares y Bs 0,40 para universitarios.
- ¿Esa tarifa no significaba pérdidas para el sector transportista?
- No, porque nosotros hicimos en el Concejo Muncipal un modelo en el que se aplicaba el alza del carburante y automáticamente demostraba qué efecto tendría ello en el costo de operaciones del transporte y, si se justificaba o no la elevación de las tarifas. Era un modelo matemático, que todavía está en el Concejo, porque no es ninguna ciencia determinar los costos de operación. Incluso, nosotros teníamos el recorrido de cada línea, cuántos kilómetros recorría cada día, cuántos pasajeros subía al día, el combustible que gastaba y lo que ganaba el chofer. Cuando el transporte quería aplicar algún incremento, nosotros medíamos los costos de operación con la matriz del modelo.
- ¿Ese modelo se podría aplicar a todos los municipios del país?
- Claro que sí. Lo único que hay que hacer es actualizar los costos. El precio de la gasolina es el mismo en toda Bolivia, probablemente el sueldo del chofer puede variar de una ciudad a otra.
- ¿Qué tiempo les tomó hacer este estudio?
- Fue un año de estudio. Sólo es cuestión de reactualizarlo. Es como la canasta familiar que presenta la COB, donde hay una matriz y lo único que hace es actualizarla con el índice de precios. Por ejemplo, si el combustible sube el 25%, se dice que también sube 25% el costo del pasaje, eso es una falacia. Nosotros hemos demostrado que la incidencia del costo del combustible en el precio final es mínimo. Si hay un incremento del 25% en el diésel, el costo del pasaje subirá el 4%.

Perfil

Sociólogo y político

Este cochabambino es sociólogo con una maestría en Ciencias Políticas. Es docente de la universidad Mayor de San Simón. Fue concejal, vicepresidente y presidente del Concejo Municipal, durante siete años. Fue miembro del Comité Ejecutivo de la Federación Mundial de Ciudades Unidas, que agrupa a 3.000 ciudades de todo el mundo. Fue militante del MBL y allí conoció a Manfred Reyes Villa, del que fue compañero de fórmula para las elecciones municipales en 1993. Poco después se formó NFR, partido en el cual fue militante, y al que renunció poco tiempo después. En su gestión como alcalde, elaboró un plan para controlar el transporte urbano de su ciudad y logró mantener controlado el precio del pasaje alrededor de siete años. Ese costo fue el más barato de todo el país. Piensa volver a implementarlo y difundirlo a otros municipios de Bolivia.

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