img_logo.gif (2140 bytes)

img_arribadeber.gif (4941 bytes)

  • STAFF   COMENTARIOS   CONTACTARSE   

Noticias

Portada                 

Santa Cruz            

Seguridad             

Nacional               

Internacional          

Economía             

Deportes               

Sociales               

Escenas               

El Deber como tu Página de Inicio

btn_secciones.gif (615 bytes)

Editorial                

Opinión                 
Lectores               
Club de Lectores
Clima              

btn_suplementos.gif (615 bytes)

 

 

 

 


logo_brujula.gif (1087 bytes)

Santa Cruz de la Sierra - Bolivia, Lunes 28, Marzo de 2005

../images/blanco.gifNo nos sigamos mintiendo



Mauricio Cambará / Periodista mcambara@eldeber.com.bo

Es la altura un arma para Bolivia? Las derrotas frente a Chile y Argentina, y el empate frente a Uruguay, dan muestra de que ya no es así. Es más, los 3.600 metros de La Paz han comenzado a jugarnos en contra. Y las razones son simples: la mayoría de los convocados son del llano y llegan con pocos días de anticipación; se sobredimensiona el tema de la altura pensando que puede ganar partidos; y por último, hay puestos en que se prioriza a los mejor aclimatados que a los mejores jugadores. Es así, aunque no se lo quiera ver de esa manera.
En su momento Ovidio Messa, el técnico de la selección nacional, dejó abierta la posibilidad de que para los partidos de local convocaría sólo jugadores que viven en La Paz. ¿Qué selección va a presentar? Si entre Bolívar y The Strongest, los dos clubes más importantes de La Paz, suman a 16 sus extranjeros contratados para esta temporada. Frente a Chile, Argentina y Uruguay, más bien parecíamos visitantes. No es lo mismo ver el desempeño de Raldes, Platiní, Castillo y García en sus clubes, que en la selección. Como a los rivales, a ellos también les falta el oxígeno.
No es que se pretenda boicotear el Hernando Siles, sede histórica de los partidos de la selección, pero habrá que repensar las cosas para no seguir engañándonos más, porque no siempre vamos a jugar en La Paz. Siempre se piensa más en la altura que en la propia preparación, y ya se demostró que cualquiera puede venir y ganarnos en La Paz. Que los triunfos ‘mentirosos’ ya no engañen. Es hora de que la venda caiga de los ojos.

< Anterior ^Arriba


Portada | Internacional | Nacional | Santa Cruz  | Economía | Deportes | Sociales | Escenas
EditorialOpinión | Contactarse | Staff


© Copyright 2004, El Deber. Todos los derechos reservados.