No nos sigamos mintiendo
Mauricio
Cambará / Periodista mcambara@eldeber.com.bo
Es la altura un arma para Bolivia? Las derrotas frente a Chile y Argentina, y
el empate frente a Uruguay, dan muestra de que ya no es así. Es más, los 3.600
metros de La Paz han comenzado a jugarnos en contra. Y las razones son simples:
la mayoría de los convocados son del llano y llegan con pocos días de
anticipación; se sobredimensiona el tema de la altura pensando que puede ganar
partidos; y por último, hay puestos en que se prioriza a los mejor aclimatados
que a los mejores jugadores. Es así, aunque no se lo quiera ver de esa manera.
En su momento Ovidio Messa, el técnico de la selección nacional, dejó abierta la
posibilidad de que para los partidos de local convocaría sólo jugadores que
viven en La Paz. ¿Qué selección va a presentar? Si entre Bolívar y The Strongest,
los dos clubes más importantes de La Paz, suman a 16 sus extranjeros contratados
para esta temporada. Frente a Chile, Argentina y Uruguay, más bien parecíamos
visitantes. No es lo mismo ver el desempeño de Raldes, Platiní, Castillo y
García en sus clubes, que en la selección. Como a los rivales, a ellos también
les falta el oxígeno.
No es que se pretenda boicotear el Hernando Siles, sede histórica de los
partidos de la selección, pero habrá que repensar las cosas para no seguir
engañándonos más, porque no siempre vamos a jugar en La Paz. Siempre se piensa
más en la altura que en la propia preparación, y ya se demostró que cualquiera
puede venir y ganarnos en La Paz. Que los triunfos ‘mentirosos’ ya no engañen.
Es hora de que la venda caiga de los ojos.
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