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Santa Cruz de la Sierra - Bolivia, Domingo 27, Marzo de 2005

../images/blanco.gifEn julio esperan estrenar una nueva vivienda


Hogar. Luego de más de cuatro años, Fortaleza tendrá una nueva edificación. La inversión extranjera supera los $us 170.000. Temen por el futuro de los menores que escapan y no logran ser recapturados


El Hogar Fortaleza, que en sus inicios (1998) funcionaba en un inmueble ubicado en la calle Junín y que desde 2000 se trasladó a la zona norte de la ciudad, está pronto a estrenar una casa nueva. Los trabajos para terminar con la edificación ubicada detrás del Parque Industrial, en el barrio Tito Solari, tienen un avance significativo.
La construcción está siendo edificada en un terreno municipal, otorgado en concesión por 30 años a la Misión San Lorenzo dirigida por el sacerdote Claudio Piccinini. El costo de las obras de albañilería asciende a los $us 150.000 y la implementación del centro costará más de $us 25.000.
De acuerdo con el administrador actual de Fortaleza, Mario Mazzoleni, los recursos de inversión en este centro provienen de las donaciones que hacen algunas instituciones italianas.
“Si la recepción del dinero para la cancelación de los trabajos se hace según el cronograma que hemos programado, el nuevo centro Fortaleza podría inaugurarse el 4 de julio”, explicó Mazzoleni, que tiene la esperanza de que a mediados de junio se comience con el traslado.
El inmueble donde actualmente funciona Fortaleza, es propiedad de un ex diplómatico que pidió tiempo atrás la devolución del terreno.
El actual centro de reclusión y reeducación para menores infractores, no cuenta con los espacios adecuados para realizar mayor cantidad de terapias con los internos. La nueva edificación contará con ambientes más amplios, donde los profesionales podrán hacer más actividades.
Otro aspecto que es fundamental para los encargados de Fortaleza, es que la capacidad para recibir menores infractores se ampliará.
Actualmente en el centro solamente hay espacio para 22 camas, aunque la cantidad de infractores que se quedan alcanzó los 33 menores. Ante esa situación los encargados tuvieron que comprar colchones y colchas extras para que los muchachos pasen la noche.
Los gastos que genera Fortaleza son cubiertos, en parte, por la Prefectura que entregó 30 becas alimenticias de Bs 6 cada una, para los menores que se quedan en el centro. Además la entidad gubernamental paga el consumo de agua, luz eléctrica y el sueldo de algunos profesionales. El dinero restante para mantener Fortaleza proviene de donaciones extranjeras.

En 2004 se fugaron dos cada mes

Los índices de fuga de menores del Hogar Fortaleza son altos. El año pasado se registró un promedio de dos infractores que huyeron del centro mensualmente. En lo que va de 2005, siete son los muchachos que luego de ser recluidos saltaron la barda para recuperar su libertad.
En un inmueble donde no hay policías custodiando el ingreso o salida de los internos, ni tampoco uniformados recorriendo los perímetro del mismo, escapar de allí pareciera ser una tarea no muy complicada.
Según los encargados del lugar, la presencia de los uniformados puede provocar cierto rechazo de los internos y desvirtuar el sentido de la reeducación basada en la confianza que se inculca allí.
Sin embargo, menores entre 12 y 14 años que purgan una pena máxima de tres años; o muchachos entre 14 y 16 años que deben estar recluidos hasta cinco años, corren peligro al volver a la sociedad en donde transgredieron la ley.
Un ejemplo es el caso de un menor acusado de intento de homicidio, que acuchilló al hijo de un uniformado y que hace poco escapó de Fortaleza. Dada la gravedad de la falta del fugitivo, los encargados del hogar temen la represalia que tome el padre del agredido.
Las estadísticas indican que las recapturas no se producen habitualmente, debido a la poca o mala información que se tiene de los infractores. La mayoría carece de una cédula de identidad. La Prefectura trabaja en la documentación de estos menores.

 

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