En julio esperan estrenar una nueva vivienda
Hogar. Luego de más de cuatro años, Fortaleza tendrá una nueva edificación. La inversión extranjera supera los $us 170.000. Temen por el futuro de los menores que escapan y no logran ser recapturados
El Hogar Fortaleza, que en sus inicios (1998) funcionaba en un inmueble
ubicado en la calle Junín y que desde 2000 se trasladó a la zona norte de la
ciudad, está pronto a estrenar una casa nueva. Los trabajos para terminar con la
edificación ubicada detrás del Parque Industrial, en el barrio Tito Solari,
tienen un avance significativo.
La construcción está siendo edificada en un terreno municipal, otorgado en
concesión por 30 años a la Misión San Lorenzo dirigida por el sacerdote Claudio
Piccinini. El costo de las obras de albañilería asciende a los $us 150.000 y la
implementación del centro costará más de $us 25.000.
De acuerdo con el administrador actual de Fortaleza, Mario Mazzoleni, los
recursos de inversión en este centro provienen de las donaciones que hacen
algunas instituciones italianas.
“Si la recepción del dinero para la cancelación de los trabajos se hace según el
cronograma que hemos programado, el nuevo centro Fortaleza podría inaugurarse el
4 de julio”, explicó Mazzoleni, que tiene la esperanza de que a mediados de
junio se comience con el traslado.
El inmueble donde actualmente funciona Fortaleza, es propiedad de un ex
diplómatico que pidió tiempo atrás la devolución del terreno.
El actual centro de reclusión y reeducación para menores infractores, no cuenta
con los espacios adecuados para realizar mayor cantidad de terapias con los
internos. La nueva edificación contará con ambientes más amplios, donde los
profesionales podrán hacer más actividades.
Otro aspecto que es fundamental para los encargados de Fortaleza, es que la
capacidad para recibir menores infractores se ampliará.
Actualmente en el centro solamente hay espacio para 22 camas, aunque la cantidad
de infractores que se quedan alcanzó los 33 menores. Ante esa situación los
encargados tuvieron que comprar colchones y colchas extras para que los
muchachos pasen la noche.
Los gastos que genera Fortaleza son cubiertos, en parte, por la Prefectura que
entregó 30 becas alimenticias de Bs 6 cada una, para los menores que se quedan
en el centro. Además la entidad gubernamental paga el consumo de agua, luz
eléctrica y el sueldo de algunos profesionales. El dinero restante para mantener
Fortaleza proviene de donaciones extranjeras.
En 2004 se fugaron dos cada mes
Los índices de fuga de menores del Hogar Fortaleza son altos. El año pasado
se registró un promedio de dos infractores que huyeron del centro mensualmente.
En lo que va de 2005, siete son los muchachos que luego de ser recluidos
saltaron la barda para recuperar su libertad.
En un inmueble donde no hay policías custodiando el ingreso o salida de los
internos, ni tampoco uniformados recorriendo los perímetro del mismo, escapar de
allí pareciera ser una tarea no muy complicada.
Según los encargados del lugar, la presencia de los uniformados puede provocar
cierto rechazo de los internos y desvirtuar el sentido de la reeducación basada
en la confianza que se inculca allí.
Sin embargo, menores entre 12 y 14 años que purgan una pena máxima de tres años;
o muchachos entre 14 y 16 años que deben estar recluidos hasta cinco años,
corren peligro al volver a la sociedad en donde transgredieron la ley.
Un ejemplo es el caso de un menor acusado de intento de homicidio, que acuchilló
al hijo de un uniformado y que hace poco escapó de Fortaleza. Dada la gravedad
de la falta del fugitivo, los encargados del hogar temen la represalia que tome
el padre del agredido.
Las estadísticas indican que las recapturas no se producen habitualmente, debido
a la poca o mala información que se tiene de los infractores. La mayoría carece
de una cédula de identidad. La Prefectura trabaja en la documentación de estos
menores.
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