Garantías para Evo
Paulovich ®®La noticia de perfil
Estoy hondamente preocupado por la vida del líder cocalero Evo Morales, a
quien vi en la pantalla de mi televisor exhibiendo un mensaje electrónico en el
que le amenazaban de muerte, hecho que le obliga a pedir garantías al Gobierno
para seguir vivito y coleando; luego se marchó a Cuba aquejado de algún mal
estomacal.
¿Qué hacer ante una situación tan dramática...? Sólo solidarizarme con el
diputado por Cochabamba mediante un memorial que elevé ante el Ministro de
Gobierno, aunque una de mis tías me aconsejó dirigirme al viceministro Nacional
de Disparates, opinión que rechacé porque me pareció que le quitaría seriedad a
mi demanda en este asunto en el que se juega la vida del más esclarecido
personaje boliviano después del señor Mesa y del otro señor Messa que ayer
dirigió a la selección boliviana de fútbol.
Al señor ministro de Gobierno, principal responsable de la seguridad de todos
los ciudadanos bolivianos. Su despacho. Paulovich, periodista aficionado desde
hace varias décadas; natural y vecino de esta ciudad con tías en Cochabamba;
ciudadano honorario de Sarajevo (antigua Yugoeslavia) y Colcapirua (Comunidad
Autonómica de Chapare); casado hace 17.744 días con una señora española; y
actual Presidente del Club de Fans de Evo Morales; presentándome ante su
autoridad, con todo respeto digo y expongo.
Hace pocos días me enteré a través de un canal de televisión que el señor Evo
Morales ha sido amenazado de muerte y que él se ha dirigido a las autoridades
del Gobierno para solicitar garantías a fin de poder seguir con sus actividades
normales de político, diputado, dirigente cocalero, paje del presidente
venezolano, señor Chávez, y del presidente cubano, señor Castro, amén de Primer
Doctor en Bloqueos en nuestros caminos.
Esa amenaza contra la vida de Evo no solamente honra al país porque también los
líderes mencionados han sido amenazados de muerte muchas veces, sino también
preocupa a ciudadanos como yo que consideran que la vida es un don supremo que
sólo pertenece a Dios.
La vidita del señor Evo Morales -¡vaya vidita!- debe ser garantizada por el
Gobierno y principalmente por usted, aunque lo mejor sería -como se hace en
algunas comisarías cuando dos señoras se agreden- otorgar garantías a ambos
lados. Usted garantiza su vida y Evo nos garantiza la nuestra porque no es vida
vivir con los caminos bloqueados.
Para que compruebe usted mi buena voluntad en este asunto, yo le ofrezco
investigar seriamente en el Directorio del Banco Mundial, del Fondo Monetario
Internacional, del Banco Interamericano de Desarrollo, y en la Corporación
Andina de Fomento, además de las empresas petroleras que trabajan en el país, si
alguien propuso en las entidades mencionadas acabar con la vida del Evito, o
hacer una gotera en el cuerpo del incomprendido dirigente.
¿O será que la orden de acabar con la vida de nuestro compatriota viene de
niveles más altos que no me atrevo a nombrar? De todas maneras, tenga la
seguridad, señor ministro, de que yo protegeré personalmente la vida del célebre
cocalero. Será justicia, etc. etc.
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