Edson Teófilo / Representante del Banco del Nordeste de Brasil «Brasil revirtió grandes latifundios»
Experto en la problemática de la tierra en la región. Dice que en Brasil fueron revertidas 20 millones de hectáreas de latifundistas y redistribuidas a familias campesinas. Anunció que el presidente Lula dotará de tierras a un millón de familias del MST y asegura que en su país ya no hay violencia por este tema
Guísela López R.
El problema por la tenencia de la tierra en Brasil ha tenido tintes similares
a los que ahora afronta Bolivia. El vecino país no ha superado la inequidad en
la distribución de este recurso y esa injusticia generó la reacción de los
sectores sociales que se consideraron marginados.
El brasileño Edson Teófilo, conocedor de esta problemática, estuvo recientemente
en Santa Cruz participando de la Asamblea de la Coalición Internacional para el
Acceso a la Tierra y aseguró que su país avanzó progresivamente en el proceso de
reforma agraria y disminuyó los índices de violencia provocado por las disputas
de tierras entre grandes propietarios y el denominado Movimiento Sin Tierra
(MST).
Es un convencido de que la única forma de evitar la migración de millones de
personas a las ciudades es dotando de tierras a las familias y de programas que
les permitan producirla. Sostiene que la reforma agraria es una prioridad del
gobierno de Lula Da Silva.
- ¿Se ha logrado equidad en la distribución de la tierra en Brasil?
- Todavía no. La reforma agraria tiene el objetivo de promover la equidad, que
no será de justicia absoluta. El proceso en la ley brasileña que preserva la
propiedad productiva no va a permitir que se cambie totalmente el perfil de la
distribución de la tierra, pero va a promover que por lo menos una gran cantidad
de los agricultores sin tierra sean beneficiados en los próximos cuatro a ocho
años, no más.
La redistribución de tierras se ejecutará entre ocho y diez años debido a la
dimensión territorial de Brasil y al tamaño de la demanda social, que es de por
lo menos un millón de familias de sin tierra. Estamos hablando de que hasta 2010
ó 2011 vamos a beneficiar a un millón de familias.
- ¿Cuánto de tierra demanda ese millón de familias?
- En Brasil la norma establece un promedio de 30 hectáreas por familia. Lo que
quiere decir que serán transferidas aproximadamente 30 millones de hectáreas de
tierras.
- ¿Son tierras fiscales o serán latifundios que van a revertir?
- Una parte son fiscales. Pero la mayoría es tierra que se va a revertir de
propiedades privadas que el Estado expropiará o financiará la compra. Tenemos
esas dos formas.
Brasil utiliza todos los instrumentos disponibles. Por ejemplo la recuperación
de tierras fiscales, como hace Bolivia. También hay el proceso espontáneo de
pequeños poseedores que ocupan pequeñas tierras y las utilizan como si fueran
dueños; después de cinco años, la ley brasileña les da el derecho propietario.
Éste es un mecanismo que permite la utilización de tierra que está desocupada y
abandonada; luego se legaliza la propiedad.
Esos son los mecanismos que van a llevar a la democratización de este recurso en
Brasil.
- ¿Cómo controla Brasil la tenencia de grandes extensiones de tierras
improductivas?
Existe presión fiscal. Es un impuesto sobre la tierra que se cobra y aquellas
extensiones más improductivas tienen una alícuota de impuesto más alta. Esa es
una forma de desincentivar el mantenimiento de tierras rurales de calidad y sin
explotación.
-¿El Estado interviene latifundios?
- Este proceso se intensificó en los últimos ocho años, tiempo en el que se
expropió 20 millones de hectáreas.
Son programas que tienen una alta relevancia estratégica para el país porque
genera equidad, empleo y porque también el proceso de industrialización actual
exige empresas muy competitivas y con mucha productividad.
El radicalismo no se soluciona con palabras, sino con acciones.
- ¿Esas 20 millones de hectáreas que fueron revertidas eran latifundios?
- Antiguos latifundios improductivos, que hoy están en las manos de
aproximadamente 600.000 familias que fueron beneficiadas.
- ¿Es una dotación simple de tierras o con proyectos de producción?
- Es por eso que en Brasil el costo es muy alto, porque se trata del compromiso
del presidente Lula de llevar adelante una reforma agraria de calidad. Todos los
que tienen acceso a la tierra también tienen acceso a la asistencia técnica
pública y con financiamiento.
No queremos reproducir las reformas agrarias incompletas y fracasadas de otros
países y de otros tiempos, que no ofrecían las condiciones mínimas para los
campesinos y después le cobraban resultados económicos.
- ¿Todavía hay tomas de tierra en Brasil?
- Sí, pero la ley no permite ocupación de tierras que son productivas. Y si un
grupo ingresa a tierras improductivas y las toma, no puede ser expropiada hasta
que desalojen.
- Pero la tierra sigue concentrada en pocas manos en Brasil.
- Hace 20 años, los más grandes latifundistas (1% de propietarios) detentaban el
50% de las tierras. En el otro extremo, el 100% de pequeños propietarios tenía
el 20% de la tierras y el resto era de los medianos. Esta concentración alta se
redujo un poco, aunque no de la forma como debería.
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