El mito hecho pedazos
Clave. Cambiasso fue amo y señor del mediocampo argentino. Cortó los ataques del rival y se convirtió en una de las figuras
[ Mauricio Cambará F. ]
Otra bronca, otra angustia, otra nueva desazón. ¿Hasta cuándo va a durar
esto? Esperanzarse en los 3.600 metros de La Paz no sirve si no se juega bien,
si no se encara un proceso serio. Ayer frente a Argentina en el Hernando Siles,
la selección volvió a ser ‘falsa’, se aferró al tema altura y terminó siendo
golpeada por una albiceleste trabajadora, que no lució pero que festejó al
romper 32 años de espera sin ganar en La Paz. Fue 2-1 y se acabó.
Ya no más altura. Ya no más mentiras. Los partidos se ganan en cancha y buscando
el arco rival; con argumentos, con estrategia, con trabajo serio en el previo
que no lo hubo, porque no se jugó ningún amistoso. Decir que hay ligera ventaja
es tal vez cierto, pero ¡cuidado! ese efecto ha comenzado a jugar en contra.
Existe mayor preocupación en si el rival se ahogará, que en trabajar con
condiciones para intentar ganar.
Y ayer Argentina lo demostró. Con un equipo trabajador y bien parado en cancha,
se dio el lujo de ganar por 2-1 y rememorar la hazaña del equipo ‘fantasma’ que
había vencido por última vez a Bolivia en La Paz, el 23 de noviembre del 73
(1-0). Esta Argentina, ni tan fantasma que digamos, consolidó su triunfo en base
a una excelente actuación de Galletti y de ‘Cuchu’ Cambiasso.
En la primera etapa, Galletti estuvo en más de una ocasión a tiro de gol, pero
su mala puntería se lo impidió. Burdisso y Milito atrás, Duscher, Cambiaso y
Rodríguez en el medio, y Galletti y Figueroa en ataque conformaron la columa de
esta Argentina agresiva. Enfrente, Bolivia no hacía pie. Messa apostó por poner
a Álvarez por derecha preocupado más por la salida de Clemente Rodríguez, que
por atacar.
Con Angulo y Colque en otra, Bolivia jugaba con menos dos. De nada sirvió la
inyección que dio José Castillo (m.49) al marcar de cabeza el 1-0 tras preciso
centro de Platiní, que junto a Raldes fue lo mejor del onceno local. Pocos
minutos después Figueroa igualó de cabeza, luego que Angulo se quedara clavado y
lo habilitara cuando sus compañeros habían salido.
Y para acabarla, Galletti liquidó a los 63. Bolivia ya está enterrada en estas
eliminatorias más allá de lo que haga el martes ante Venezuela. Es así, es la
realidad, aunque duela.
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