Autopark enjuicia a la Alcaldía y exige un pago de $us 8 millones
Orden. Debía trabajar en el control y cobro de parqueo en el centro de la ciudad. Además de fijar las multas
Elizabeth La Fuente
El municipio enfrenta un juicio arbitral interpuesto por la empresa Autopark,
que exige el pago de $us 8 millones por la ruptura de un contrato que firmó el
entonces alcalde Johnny Fernández en noviembre de 1996, pero que no fue
homologado por el Concejo. La compañía presentó una oferta de trabajo para
asumir el cobro de las multas a los conductores infractores y el control del
estacionamiento en las principales calles del centro de la ciudad, situación que
provocó conflictos de competencias con la Policía.
Según funcionarios de la Alcaldía, la notificación sobre la demanda llegó al
municipio un día antes de que el ex alcalde Rómulo Calvo concluyera su mandato,
pero habría firmado la citación y la ocultó. De acuerdo con las fuentes, los
representantes de la nueva administración tomaron conocimiento del caso cuando
recibieron el aviso del Tribunal Arbitral, conformado por los abogados Alejandro
Melgar, Walker San Miguel y Jorge Asbún.
En respuesta a la acusación sobre el ocultamiento de información, el ex oficial
mayor de Coordinación, Hugo Siles, dijo que Calvo lo único que hizo fue
despachar la acción legal correspondiente al caso. Además, afirmó que todos los
procesos y causas fueron informados oportunamente a la nueva administración, por
lo que le resulta ‘raro’ que después de tres meses se enteren de los procesos
legales que tiene pendiente el municipio.
A su vez, el ex alcalde Rómulo Calvo sostuvo que asistió a una audiencia de
conciliación para continuar con el proceso y no pagar la cantidad que demanda la
empresa. “Cuando dejé la Alcaldía el juicio arbitral estaba encaminado, por lo
que se dejó la información respectiva”, retrucó.
Por su parte, la concejala Desireé Bravo, que también formaba parte del Concejo
Municipal en noviembre de 1996 cuando se suscribió el contrato, sostuvo que no
recuerda si el convenio se aprobó o no, porque la empresa era de los mismos
dueños de Clisa, que tenía problemas con el Ejecutivo. “Si Calvo ocultó la
información es un delito, porque una autoridad no puede hacer eso, va en contra
del municipio. Se tendría que iniciarle un proceso civil y penal”, manifestó
Bravo.
En tanto Reymi Ferreira, que en aquel tiempo era concejal, indicó que Autopark
nunca operó porque era “un negocio redondo y una avivada” de una empresa chuta
que no tenía capital. “Fue un negociado más de la época de Johnny Fernández, por
eso el Concejo no aprobó ni homologó el contrato”, agregó Ferreyra que considera
que sería lamentable que por negligencia el municipio perdiera el juicio.
Asimismo, el actual oficial mayor de Desarrollo Humano, Erwin Franco, que fue
gerente administrativo de la empresa, manifestó que los propietarios de Autopark
no le pagaron su sueldo por lo que se vio obligado a meterlos presos, tras
ganarles un juicio.
La comuna recibiría el 50% del total de lo recaudado
El contrato original firmado entre Autopark y el municipio, establece que la
comuna recibiría el 50% del total de lo recaudado sin deducción alguna, según lo
establece la cláusula décimo novena.
El documento también señala que la empresa debe realizar durante tres meses
información sobre educación vial, fijar tarifas de estacionamiento, de
empadronamiento, multas por infracciones y precios de los servicios y contempla
el pago de Bs 4 la hora por parquear en zonas de alto valor y Bs 2 en zonas de
bajo valor dentro del casco viejo de la ciudad.
La adenda firmada determina que el operador debe pagar a la Alcaldía $us 20.000
por los ingresos brutos a partir de los 90 días de trabajo. También incluye la
publicidad en medios masivos de comunicación (radio, prensa escrita y TV),
enumeración de los equipos con que trabajará y aumentar o disminuir las
señalizaciones viales de acuerdo a las necesidades del tráfico.
Dentro de las especificaciones se observa que Autopark se beneficiará con $us
60.000 de manera directa.
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