Tercera revolución en dominios de la ex URSS
Toma. Opositores al Gobierno avanzan contra la sede del Gobierno
Agencias. Bishkek/Moscú
La oposición de Kirguistán tomó ayer la sede del Gobierno en la capital,
Bichkek. El asalto a la Presidencia de cientos de manifestantes forzó al
presidente Askar Akayev a huir.
Ni los ucranianos ni los georgianos fueron tan rápidos. En la república
centroasiática, el viejo poder estatal cayó tras sólo dos días de
manifestaciones en la capital. La tercera revolución en tres años en lo que fue
la Unión Soviética sacude una zona del mundo de creciente importancia
estratégica por sus reservas de petróleo y gas.
La ola de protestas que agudizó la crisis política en kirguiza podría animar a
los movimientos democráticos de los países vecinos de Asia central, y
desencadenar una desestabilización peligrosa en esta inestable región.
El país, de forma parecida a Ucrania, está dividida en dos regiones. El norte,
pudiente, incluye a la capital Bishkek, y el sur, pobre y poblado por la minoría
uzbeka.
Ayer, el principal líder de la oposición, Kurmanbek Bakyev, hizo una entrada
triunfal en la sede presidencial vitoreado por una multitud. "El Presidente
tiene que ver cuánta gente exige su renuncia e irse por su cuenta", dijo desde
una tribuna.
Akayev rechazó usar la fuerza estatal contra la multitud. En la tarde, mientras
los policías se hacían a un lado -incluso algunos se unieron a los
manifestantes- la oposición tomó por asalto la Presidencia. Allí colgaron
banderas de Kirguistán y quitaron los retratos de Akayev.
Aunque no hubo disparos, unas 30 personas resultaron heridas entre manifestantes
y partidarios del mandatario, tras una batalla con golpes de cachiporra, una
lluvia de piedras y una carga de los policías a caballo. Los manifestantes
liberaron a otro líder opositor, el ex vicepresidente Felix Kulov, preso desde
2000.
La capital había estado al margen de las protestas, surgidas tras el anuncio de
los resultados de las legislativas. La protesta se había concentrado en el sur
del país.
La televisión estatal difundía programas de cantos y danzas. Más tarde, un grupo
de manifestantes ocupó la sede de la emisora y dio su versión sobre la situación
mostrando imágenes de la sede de Gobierno ocupada.
La agencia de noticias rusa Interfax señaló que Akayev llegó en avión a Moscú.
Su familia salió en helicóptero hacia el vacino Kazajistán.
Askar Akayev (60), en el poder desde 1990 en este país del Asia central, había
rechazado negociar ante "revolucionarios financiados y dirigidos desde el
exterior".
El futuro del pequeño país vecino de China sigue siendo incierto tras el golpe.
Además, en Kirguistán, tanto los estadounidenses como los rusos tienen sendas
bases aéreas militares.
El Ejército de EEUU abastece desde Bichkek a sus tropas en el cercano
Afganistán.
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