Una anestesia local. El hincha espera un triunfo de la selección para mitigar el dolor
Ídolo. Juan Carlos Arce es muy querido por la afición paceña. El delantero cruceño es una de las alternativas para el técnico Ovidio Messa en el ataque boliviano
[ Óscar Uriarte . Enviado Espec ]
Sin duda, el fútbol puede mucho más que un simple festejo. El partido de Bolivia
frente a Argentina podría marcar el inicio de la reconciliación entre el hincha
y el equipo nacional o, en el peor de los casos, se convertiría en otro 'lamento
boliviano' como los muchos que se encargaron de curtir el corazón del sufrido
aficionado.
Las boleterías prácticamente vacías y el escaso seguimiento de los aficionados
en cada una de las prácticas son claros ejemplos del bajo interés del aficionado
por la presentación de la selección de todos.
Muchos dicen que es una forma de mostrar indiferencia para que nuestro
representativo reaccione. Queda la esperanza de que a pocas horas del partido,
los seguidores del fútbol se volcarán al estadio Hernando Siles.
Lo cierto es que los jugadores de las selección están convencidos de que ganarle
a Argentina “dejaría una gran alegría a la gente de Bolivia”, comentó el capitán
del equipo, Erwin Sánchez. “Ganar es tan importante como recuperar la confianza
de la gente”, sostuvo a su turno el encargado de marcar los goles, Joaquín
Botero.
Algunos jugadores que ya se preocupan por la falta de apoyo del aficionado en
los últimos días, comienzan a convocar a la gente como si se tratara de una
última oportunidad. “Le pido a nuestra gente que nos apoye como siempre lo ha
hecho. El equipo está bastante motivado para quedarse con los tres puntos”,
aseguró el zaguero central Juan Manuel Peña, que no podrá alinear frente a
Argentina y que espera recuperarse de su lesión para recibir la visita de
Venezuela, el martes.
Tal y como algunas personas lo anunciaron, ayer el aficionado de la calle
comenzó a dedicar más atención al choque de mañana. “Muchos ya perdieron la fe
en nuestra selección, pero creo que una victoria podría renovar la confianza.
Además, en estos tiempos en que vivimos con problemas sociales todos los días,
sería una forma de expulsar toda la rabia que muchos tienen contenida”, comentó
Carlos Argandoña, un vendedor de comida rápida en la acera del estadio Hernando
Siles.
Paulatinamente, desde la tarde de ayer, la gente comenzó a visitar las
boleterías y los encargados de la venta confían en que hoy será el mejor día
para agotar la taquilla. Los medios de comunicación tocan el tema de la
selección como uno de los más importantes del día, lo que comienza a calentar la
jornada sabatina.
Si bien sumar los tres puntos de mañana no acercará a la clasificación al
representativo boliviano, ni lo dejará en una posición protagónica en la
clasificación, por lo menos servirá de anestesia para calmar el dolor de la
afición nacional.
Desde
el palco...
Amante del séptimo arte
Julio César Cortez, que fue llamado por primera vez a la selección mayor, es un
apasionado por el séptimo arte. La mayor parte del descanso que tiene en la
concentración lo ocupa viendo películas. Sus favoritas son los filmes de acción
y suspenso. Si no encuentra nada en la televisión recurre al DVD. El zurdo se
compró en La Paz un lector de DVD para no aburrirse.
Gato encerrado
El arquero cruceño José Carlo Fernández es el único de toda la selección que
descansa solo en una habitación. No lo pidió, pero tampoco opuso resistencia
cuando le dieron la habitación para él solo. El resto de los jugadores comparte
la pieza con otro compañero.
Comida con mirador
Las tres comidas básicas del día son servidas en el piso 16 del hotel
Presidente. Desde allí los jugadores tienen una vista panorámica impresionante
de la ciudad de La Paz.
Cómodos por dentro
Los utileros también deben encargarse de dar comodidad a los jugadores hasta en
las prendas íntimas. Más de 100 calzoncillos deben ser lavados y planchados.
Además, estos personajes ya conocen de entre ese centenar de prendas, cuáles
corresponden a qué jugador.
Toque de queda
A las 22:00 de todos los días los jugadores deben estar en sus habitaciones,
para descansar y encarar al día siguiente una intensa tarea. En el interior
buscan la manera de pasar el momento hasta que les dé sueño. El pasatiempo más
utilizado es la televisión, preferentemente los canales deportivos
internacionales y uno que otro especialista en películas.
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