Ecuador camina su propio ‘vía crucis’
Presidente. Lucio Gutiérrez
EFE. Quito
La pugna entre la oposición y el Gobierno mantienen a Ecuador en un ‘vía
crucis’ político. Los bandos están en un laberinto de ataques y contraataques
que comenzaron en diciembre y se agudizó en los últimos días.
La oposición en el Congreso intentaba ayer autoconvocar una sesión con el fin de
rechazar una terna de candidatos, enviada por el Ejecutivo, para ocupar la
titularidad del Ministerio Público.
Pese al estallido de dos bombas lacrimógenas lanzadas por desconocidos a la sala
del Parlamento, varios diputados opositores anunciaron que permanecerían en el
recinto legislativo para analizar el nombramiento del Fiscal.
Los diputados esperaban rechazar la terna, animados por el ‘error de cálculo’
del jefe de Estado, Lucio Gutiérrez, que intentó bajar la tensión política
ampliando dos días el feriado de Semana Santa.
Ese decreto, emitido en la noche del martes, fue derogado horas después, casi a
medianoche, ante el rechazo de los alcaldes de las principales ciudades del
país, que convocaron a la población a la ‘desobediencia civil’.
La Asociación de Bancos Privados, gremios de empresarios y líderes de opinión
alertaron de la crisis de gobernabilidad supuestamente radicada en el Ejecutivo.
Incluso un aliado de Gutiérrez, el Partido Renovador Institucional Acción
Nacional (Prian), del magnate bananero Álvaro Noboa, le retiró su apoyo.
El mandatario aún tiene como aliado, al Partido Roldosista Ecuatoriano, que
dirige desde su exilio panameño el ex presidente Abdalá Bucaram. Esa carta es
clave para Gutiérrez pues el presidente del Parlamento, Omar Quintana, está
afiliado a este partido, uno de las más fuertes del Congreso.
El martes, en una decisión cuestionada por la oposición, Quintana anunció la
suspensión del periodo legislativo por una semana, un día antes para que venza
el plazo para la designación del fiscal.
Los opositores temen que los oficialistas impidan que se reúna el Parlamento y
que el fiscal sea designado por ley.
Pero la pugna va más allá y la oposición ya anuncia que vienen más momentos de
tensión con el Ejecutivo, cuando se trate una de las materias más difíciles de
la coyuntura: la reestructuración de la Corte Suprema de Justicia.
El diputado socialdemócrata Guillermo Landázuri, de la opositora Izquierda
Democrática, aseguró que los legisladores buscarán apoyo para aprobar una
resolución para destituir a los actuales magistrados de la Corte, que fueron
designados en diciembre por una mayoría parlamentaria que entonces se alió al
Gobierno.
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