Tras fallos en contra, caso de eutanasia llega a la Suprema
Familia. La madre, Mary, con la hermana Suzanne y el padre Bob Schindler
Agencias. Washington
El abogado de los padres de Terri Schiavo, una estadounidense que se
encuentra en estado vegetativo desde hace 15 años, anunció ayer que sus clientes
presentarán una apelación ante la Corte Suprema para que restablezca la
alimentación a su hija.
El anuncio, que no causó gran sorpresa, fue hecho después de que la justicia
federal dictara dos sentencias, el martes y miércoles, denegando el pedido de
los padres de Terri, Bob y Mary Schindler, que ya habían sufrido fracasos ante
la justicia de Florida.
Terri, como la llaman los medios de comunicación de EEUU desde que el caso cobró
actualidad, entra hoy en su sexto día sin alimentación.
La sonda que la mantenía con vida desde 1990 fue retirada el viernes, por orden
de la justicia y según el pedido de su marido, Michael.
Los médicos creen que ella no podrá seguir viva más que unas dos semanas.
Por otra parte, expertos legales opinaron que los padres de la mujer tienen muy
pocas posibilidades de ganar la apelación ante la Suprema.
Desde Texas, el presidente de EEUU, George W. Bush, aseguró ayer que sigue las
decisiones de las cortes federales y defendió las medidas adoptadas por él y por
el Congreso para prolongar la vida de Schiavo. Según Bush, en esta situación los
poderes Ejecutivo y Legislativo deben estar del lado de la vida.
El recurso ante el máximo tribunal de EEUU es la última esperanza de los
Schindler, cuyo caso ya fue rechazado por un juez federal y por el tribunal de
apelaciones de Atlanta. Señalan que esas cortes negaron a su hija un juicio
imparcial y que no dieron importancia a sus profundas creencias religiosas.
En el recurso presentado ante los tribunales federales, los padres de Schiavo
citan la enmienda 24 de la Constitución, según la cual no se puede privar de la
vida a un individuo sin el ‘proceso debido’.
Pero numerosos expertos legales de todo EEUU, creen que el caso de los Schindler
es ‘débil’ y que su argumento carece de fundamento.
Según Robert A. Levy, experto en Derecho Constitucional del Instituto Cato, la
Suprema podría automarginarse del asunto, como ya hizo en dos ocasiones.
El analista apuntó que si la Corte decide involucrarse es poco probable que su
decisión sea distinta a la de los tribunales que ya revisaron el caso y
reconocieron el derecho de la mujer a morir.
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