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Santa Cruz de la Sierra - Bolivia, Jueves 24, Marzo de 2005

../20050324/images/es2.jpgBizot dejó sin palabras a los cruceños


Contacto. Separaciones es el cuadro que abre el espectáculo. Durante 80 minutos, Bizot emocionó, hizo sufrir y reírse al público del salón Pedro y Rosa


Pablo Ortiz

A Philippe Bizot se nota que le duele el mundo en el que vive. Sobre el escenario crea personajes inconformistas, que no pueden evitar caer en cierta fatalidad o descubrir, incluso de niños, los caminos para perderse o convertirse en grandes. Sin embargo, el público ríe, se emociona y se conmueve con este mimo francés, que lleva tres décadas sobre el escenario comunicando sus perspectivas.
Y anoche, en el primer espectáculo de Espacio Abierto, el ciclo cultural organizado por EL DEBER y auspiciado por el Banco Santa Cruz, demostró que ya es un clásico, que ha logrado una comunicación con el público de Santa Cruz que pocos actores han conseguido. Muchas de las casi 350 personas que asistieron anoche al Salón Pedro y Rosa ya lo habían visto en las dos anteriores oportunidades que visitó el país y había un aire de reencuentro, de venir a saludar a un viejo conocido, a un ser que se ganó sus corazones.
La excusa era perfecta: Bizot celebra 30 años sobre el escenario y si no viene a Bolivia a festejarlo confiesa que no es feliz. El espectáculo también era propicio, un ‘grandes éxitos’ de todos los que ha montado en tres décadas. Y el francés enganchó desde el principio al público. Comenzó con Separaciones, el cuadro en el que se va soltando de los hilos que lo unen con el escenario. Es una especie de nacimiento doloroso, de renuncia que logra que el público se compadezca, que sienta lo mismo que él. Es por eso que en los actos que le siguen (Diente de leche y En la playa), los asistentes dudan en reírse o lo hacen de forma tímida para luego estallar con El rockero y En la escuela. Pero también Bizot conmueve con la espera de Cita de amor y sensibiliza con Día de caza, una muestra de pantomima oriental.
Su visión o forma de mirar al mundo quedan al desnudo con sus improvisaciones. Anoche fue un niño caprichoso en el zoológico, un cocinero poco aseado, un pasajero de un micro en horario pico y un bloqueado en medio Chapare. Bizot siempre se pone de nuestro lado, del lado de la gente como uno y por eso logra llevarse el corazón de la gente en cada una de sus funciones, por eso se lo quiere tanto y le duele tanto este mundo, tanto como a cualquiera de nosotros.

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