Baño de confianza
Amigos. José Carlo Fernández y Lorgio Álvarez reflejan, a través de un abrazo, el buen ambiente que hay en la selección
[ Oscar Uriarte P. | Enviado especial ]
Ganar es lo único que les pasa por la cabeza a los jugadores de la selección que
este sábado enfrentarán a Argentina por las eliminatorias al Mundial 2006.
El técnico Ovidio Messa está convencido de que la concentración de sus muchachos
se logra brindándoles la mayor tranquilidad y confianza posible.
Es precisamente lo que Messa logró en el cuartel general del hotel Presidente,
ubicado en el centro de la ciudad de La Paz. Con un par de órdenes y la seriedad
que le caracteriza, previo a estos dos partidos (contra Argentina el sábado y
frente a Venezuela el martes), consiguió lo que estaba buscando.
En el lugar de entrenamiento del ‘equipo de todos’ reina un silencio
visiblemente fuera de lo normal; sólo por momentos las bromas de los jugadores
más jóvenes irrumpen la tranquilidad del grupo antes de que éste caiga presa de
la monotonía.
Juan Carlos Arce y Diego Cabrera son los más bromistas, unos personajes que
basan su liderazgo en el buen humor y a que el resto del grupo por momentos le
sigue la corriente. Erwin Sánchez, Ronald García y José Carlo Fernández, que
aparentan ser los más serios, tampoco pueden resistirse ante las travesuras y
ocurrencias de los más inquietos.
Messa ordenó a algunos efectivos policiales que mantengan a la selección alejada
de la prensa y de los fanáticos cuando no es el horario establecido para las
entrevistas, fotografías o firma de autógrafos. El respeto que los deportistas
le tienen al entrenador es otro de los factores que ayuda a que las reglas no se
rompan.
Mirar un buen programa de televisión, ingresar a la red Internet o simplemente
intercambiar experiencias, son algunos de los pasatiempos más comunes en el
hotel. La idea es que los jugadores se sientan cómodos y tranquilos para el
partido contra Argentina. Para ello, los utileros de la selección Enrique y Hugo
se encargan de mantener todo el material deportivo limpio, en orden y siempre a
disposición de los jugadores. Hasta ese simple detalle tiene que jugar a favor
de la selección.
Las reglas son para cumplirlas
Es una especie de estrategia militar la que manejan las personas que rodean a
la selección nacional; incluso, las llamadas telefónicas al hotel Presidente
están restringidas.
Los celulares pueden ser utilizados a conciencia de cada jugador, siempre y
cuando sea dentro de los horarios establecidos por el cuerpo técnico. Está
prohibido violentar las normas Por ejemplo, los jugadores no pueden hablar
cuando están en la mesa ingiriendo los alimentos básicos. Las charlas técnicas
tampoco deben ser interrumpidas por el sonido de algún teléfono celular, ni
siquiera el suyo.
La puntualidad es otra de las exigencias del entrenador, que hasta el momento
fue cumplida a cabalidad. Todo el orden que se mantiene deja una buena
calificación a los elegidos por Ovidio Messa.
Sin embargo, el primer examen y el más importante lo darán el sábado en el
escenario principal de la sede de Gobierno, cuando salgan a la cancha del
Hernando Siles en busca de tres puntos que reaviven la ilusión de llegar al
Mundial de Alemania 2006.
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