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Santa Cruz de la Sierra - Bolivia, Miércoles 23, Marzo de 2005

../20050323/images/sa3.jpgBolivia pasó de la denuncia al silencio en demanda marítima


Calama. Los chilenos celebran este 23 de marzo un aniversario más de su fundación, recreando la batalla de 1879


La Prensa. La Paz

Fue el golpe más certero de la diplomacia boliviana desde 1979, tanto que Chile, sintiéndose arrinconado, abrió un debate interno sobre su aislamiento en la región.
Era noviembre de 2003 cuando el presidente de Venezuela, Hugo Chávez, provocó un alboroto político y diplomático en Santiago por haber dicho, durante la Cumbre Iberoamericana, que soñaba con bañarse en una playa boliviana y que Bolivia siempre tuvo mar.
Hasta entonces, diversos gobiernos en Bolivia utilizaron distintos tonos y estilos para llamar la atención de Chile a su causa marítima, pero todos cayeron en el mar de la indiferencia. En esa misma cumbre el secretario ejecutivo de la ONU, Kofi Annan, se solidarizó con Bolivia y se ofreció a procurar un acercamiento.
Unos días antes en La Paz, el ex presidente estadounidense Jimmy Carter había respaldado abiertamente el reclamo boliviano.
La ofensiva diplomática llegaba de afuera, pero el Gobierno del presidente Carlos Mesa tuvo la habilidad de romper el libreto e interpelar a Chile en la Cumbre de Monterrey en enero de 2004. Eran los días en que en el mundo se hablaba de la demanda marítima. Un momento privilegiado en el que por primera vez la inciativa estaba del lado de Bolivia y no de Chile. Era Mesa quien tenía la sartén por el mango.
Poco más de un año después el escenario es muy distinto. La reivindicación marítima no está en los foros internacionales, el mundo habla de la crisis política de Bolivia y no de la falta de acceso al mar y nuevamente Chile ha pasado a manejar el libreto, mientras que Bolivia optó por un tono bajo a la espera de un cambio de actitud de Santiago que no se ve. No sólo eso. Chile también nos ganó la pulseta diplomática y hoy va camino a romper su aislamiento. Tanto es así que jaló a su bando al impredecible Hugo Chávez, que ha comprometido el voto de su país en favor del ministro chileno José Miguel Insulza, firme candidato a la Secretaría General de la OEA .

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