Estudiantes renuevan demandas en día del mar
Civismo. Hay que ser persistente en nuestro pedido marítimo, dijeron los niños de cuarto de primaria del Juan Pablo II
Roxana Escobar N.
Necesitamos un puerto para exportar nuestros productos y así
no tener que pagar impuestos caros a otros países que tienen acceso al mar. Con
diálogo recuperaremos el Litoral. No tenemos que rendirnos en el pedido de
reivindicación marítima porque ese fue el valor que nos enseñó Eduardo Abaroa.
No debemos ver a los chilenos como nuestros enemigos”. De esta manera se
expresaron los estudiantes de primaria del colegio Juan Pablo II que se aprestan
para conmemorar hoy el Día del Mar.
Aunque ellos no participarán del desfile programado para hoy en el Parque Urbano
para conmemorar el CXXVI aniversario de la defensa de Calama y rendir homenaje a
los héroes de la Guerra del Pacífico, el tema marítimo está en sus agendas
escolares.
Murales, acrósticos, poesías, barcos de papel con la tricolor, himno al mar,
reseñas históricas y actos cívicos serán expuestos en varios establecimientos
cruceños. Algunos centros educativos vienen trabajando hace un mes en el tema,
pues desarrollan una ficha alusiva al mar en las distintas materias, incluso en
la hora reservada para talleres.
“Tratamos de enseñarles a los niños que Bolivia no recuperará el acceso al mar
con guerra, sino a través del diálogo y la inteligencia, y para eso necesitamos
prepararnos y ser excelentes profesionales y buenas autoridades”, sostuvo Olga
Terrazas, profesora de cuarto de primaria del colegio Juan Pablo II.
En los últimos años, uno de los presidentes que más se ha ocupado del tema
marítimo ha sido el actual mandatario, Carlos Mesa. Incluso una de las cinco
preguntas del Referéndum estuvo relacionada a la recuperación de un acceso libre
al mar. También planteó el tema en varios encuentros internacionales. Uno de los
últimos intentos se dio en 2004, en la Cumbre de Monterrey, donde Mesa logró el
apoyo de varios mandatarios de países latinoamericanos en la demanda marítima.
Incluso el Vaticano y miembros del Parlamento Europeo llegaron a hacer
referencia a este pedido.
Hoy, al cumplir 126 años sin una salida soberana al Pacífico, maestros y alumnos
creen que es hora de desarrollar una actitud positiva para contrarrestar el
encierro marítimo que tiene Bolivia desde 1879.
Un gran desfile para rendir
homenaje a los héroes
El programa comenzará a las 8:00 con una ofrenda floral en la
plaza Eduardo Abaroa. Posteriormente, la Fuerza Naval, la Fuerza Aérea, el
Ejército, la Policía y las promociones de los distintos colegios realizarán un
desfile en el Parque Urbano a partir de las 10:00 de hoy.
El tráfico de acceso a la avenida Argentina y las calles adyacentes al Parque
Urbano estarán cerradas desde las 9:00, hasta aproximadamente el mediodía.
A dicho acto, que estará abierto al público en general, están invitadas todas
las autoridades locales y los representantes de las instituciones estatales y
privadas.
Ana
María Lema G. / Historiadora
Qué historia más tétrica la del
mar
Cuando, hace unos
años, un 23 de marzo, mi niño volvió de su guardería contándome que Bolivia
había perdido el mar por culpa de la abuelita de Abaroa y que los chilenos sólo
nos habían dejado el río Piraí, empecé a preguntarme qué es lo que estaban
enseñando a los niños. Los chilenos siempre aparecían como los ‘malos de la
película’, los que nos robaron nuestro Litoral en una vergonzosa guerra, allá
por los años 1879-80. Pero el concepto mismo de ‘robarse el mar’ es bastante
surrealista. Nadie se dio el trabajo de explicar que el ‘robo’ del mar fue
ratificado en tratados internacionales, y que, a cambio del litoral ‘perdido’,
nuestros pragmáticos políticos liberales de principios de siglo XX lograron una
cuantiosa compensación económica y la construcción del ferrocarril Arica-La Paz.
Indudablemente, la pérdida fue y sigue siendo un sentimiento de mutilación
cultivado con un civismo un tanto ingenuo en las escuelas y en la vida cotidiana
donde frecuentemente nos vemos enfrentados a nombres que nos recuerdan el
Litoral: Atacama, Antofagasta, Calama, Abaroa. El tema es que muchos manuales
escolares siguen transmitiendo una visión en la que se apunta un dedo acusador
contra un país vecino, y que -como siempre- somos víctima de la maldad. La
lectura de los textos de historia inducen a la depresión: pérdidas, complots,
abusos. ¡Qué historia más tétrica! Sin embargo, la historiografía boliviana
reciente nos ofrece elementos para afirmar que la pérdida del control boliviano
sobre el Litoral, ha sido, en gran parte, el producto de la falta de ocupación
sostenida del mismo, de la falta de atención de un Estado ocupado en otros
asuntos.
|