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Santa Cruz de la Sierra - Bolivia, Miércoles 23, Marzo de 2005

../20050323/images/na3.jpgEvo se siente perseguido por EE.UU.


Acusador. Morales dice que sicarios colombianos lo siguen para matarlo


Verónica Paz y Agencias

La llamada de atención del editorial del diario estadounidense Washington Post, que se refiere al creciente populismo de izquierda en Bolivia apoyado por el gobernante venezolano Hugo Chávez y el mandatario cubano Fidel Castro, pone en riesgo la democracia del país, alertó el líder cocalero y jefe nacional del MAS, Evo Morales, que denunció una 'guerra mediática' en su contra.
Esa misma acusación la hizo, en días pasados, Hugo Chávez, mientras que ayer el vicepresidente de este país, José Vicente Rangel, aseguró que el gobierno de Bush estuvo detrás del golpe que sacó al presidente de Venezuela por 47 horas, en abril de 2002.
Evo Morales aseguró que desde la Casa Blanca se inició una campaña con la intención de desarticular el movimiento social e indígena de Bolivia.
A pesar de ello, hay quienes creen que el editorial publicado el lunes por el influyente diario Washington Post que vincula a Morales con Chavez y Castro, se debe a la debilidad del Gobierno de Carlos Mesa. Este hecho también se relaciona con la decisión asumida por la embajada de Estados Unidos de suspender la ayuda económica a la Dirección de Bienes Incautados.
Ese es el criterio del diputado del MIR, Guido Áñez, que asegura que la situación para Bolivia se complica desde que empezaron a vincular a Evo Morales con Hugo Chávez, que tiene mantiene relaciones tirantes con Estados Unidos.
A ello se se suma el último informe que emitió, el pasado 4 de marzo, el Departamento de Estado de los Estados Unidos, en el que se criticó a Mesa por haber fracasado a la hora de apoyar los programas de lucha contra el narcotráfico.
"El asediado gobierno de Mesa parecía, en algunos momentos, más preocupado con contener enfrentamientos con cocaleros mediante negociaciones y concesiones que con la aplicación de la ley", señala el informe.
Esas afirmaciones molestaron a dirigentes partidarios como Óscar Zamora Medinacelli, del Frente de Izquierda Revolucionaria (FRI), que cree que Estados Unidos debería preocuparse por disminuir la pobreza del país, en lugar de concentrar su atención en el crecimiento del populismo. "Ese es asunto nuestro", dijo.
A su vez la diputada mirista Ericka Brockman indicó que el país debe tomar en cuenta los mensajes de Estados Unidos, pero también tiene que salir poco a poco de la dependencia norteamericana.
Una visión totalmente contraria tiene el jefe nacional de ADN, Mauro Bertero. Aseguró que el populismo llevará al desastre al país, porque los gestores de esta corriente creen que el aislamiento de la inversión extranjera y los bloqueos son la mejor opción. "El avance del populismo traerá impactos negativos en la inversión, por eso lo mejor es llevar a las urnas toda la representación", dijo.
Entre tanto, el analista y ex secretario de coordinación del Consejo Nacional de Lucha Contra el Tráfico Ilícito de Drogas, Javier Limpias, afirmó que el gobierno de Estados Unidos no improvisa ninguna actuación ni declaración. Según él, las acciones que están tomando ahora pueden ser fruto de la política que implementó del Poder Ejecutivo durante los dos últimos años, en la erradicación del narcotráfico.
Para el analista Jorge Lazarte, el populismo de izquierda está apareciendo con fuerza en América Latina porque existen condiciones sociales para ello.
En su criterio, el gobierno de Estados Unidos, en lugar de preocuparse por los efectos que tiene el populismo, deberían buscar las causas que están provocando el crecimiento de esta corriente.

Rumsfeld dijo que “nada es para siempre”

En el primer día de actividades de su gira sudamericana, el secretario de Defensa estadounidense, Donald Rumsfeld, se reunió en horas de la mañana con el ministro de Defensa de Argentina, José Pampuro, en Buenos Aires, y al final de la tarde dio sus primeras declaraciones en suelo brasileño.
El recién llegado destacó el martes las ‘buenas’ relaciones que EEUU mantiene con Brasil, Argentina, Chile y Uruguay, gobernados por la izquierda y preocupados por la democracia, y sostuvo que "en la vida nada es para siempre".
Consultado sobre el giro hacia la izquierda de la región, del cual el último ejemplo es el Gobierno del socialista Tabaré Vázquez en Uruguay, Rumsfeld indicó que "en la vida nada es para siempre, dicen".
Señaló que los países exitosos tienen un espectro político más estrecho que aquellos en los que hay menos libertad y más pobreza, sugiriendo que las brechas grandes entre la derecha y la izquierda en un país no son buenas.
El jefe del Pentágono prefirió no referirse en público al gobierno venezolano de Hugo Chávez, cuya situación fue discutida con el ministro de Defensa argentino, José Pampuro, y dijo que el gobierno comunista del presidente cubano Fidel Castro ‘evidentemente’ no es una democracia.
En Argentina, la cita Pampuro-Rumsfeld fue considerada ‘clave’ por la prensa, debido a los temas de seguridad regional que cubrió. En el encuentro, de poco más de una hora, ambos se dedicaron a analizar las amenazas a la seguridad hemisférica, sacudida por la crisis de Bolivia y las compras de armas de Venezuela, que desvelan a EEUU.
Los ministros no hicieron referencias a sus conclusiones sobre la situación boliviana.

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