Evo se siente perseguido por EE.UU.
Acusador. Morales dice que sicarios colombianos lo siguen para matarlo
Verónica Paz y Agencias
La llamada de atención del editorial del diario estadounidense Washington
Post, que se refiere al creciente populismo de izquierda en Bolivia apoyado por
el gobernante venezolano Hugo Chávez y el mandatario cubano Fidel Castro, pone
en riesgo la democracia del país, alertó el líder cocalero y jefe nacional del
MAS, Evo Morales, que denunció una 'guerra mediática' en su contra.
Esa misma acusación la hizo, en días pasados, Hugo Chávez, mientras que ayer el
vicepresidente de este país, José Vicente Rangel, aseguró que el gobierno de
Bush estuvo detrás del golpe que sacó al presidente de Venezuela por 47 horas,
en abril de 2002.
Evo Morales aseguró que desde la Casa Blanca se inició una campaña con la
intención de desarticular el movimiento social e indígena de Bolivia.
A pesar de ello, hay quienes creen que el editorial publicado el lunes por el
influyente diario Washington Post que vincula a Morales con Chavez y Castro, se
debe a la debilidad del Gobierno de Carlos Mesa. Este hecho también se relaciona
con la decisión asumida por la embajada de Estados Unidos de suspender la ayuda
económica a la Dirección de Bienes Incautados.
Ese es el criterio del diputado del MIR, Guido Áñez, que asegura que la
situación para Bolivia se complica desde que empezaron a vincular a Evo Morales
con Hugo Chávez, que tiene mantiene relaciones tirantes con Estados Unidos.
A ello se se suma el último informe que emitió, el pasado 4 de marzo, el
Departamento de Estado de los Estados Unidos, en el que se criticó a Mesa por
haber fracasado a la hora de apoyar los programas de lucha contra el
narcotráfico.
"El asediado gobierno de Mesa parecía, en algunos momentos, más preocupado con
contener enfrentamientos con cocaleros mediante negociaciones y concesiones que
con la aplicación de la ley", señala el informe.
Esas afirmaciones molestaron a dirigentes partidarios como Óscar Zamora
Medinacelli, del Frente de Izquierda Revolucionaria (FRI), que cree que Estados
Unidos debería preocuparse por disminuir la pobreza del país, en lugar de
concentrar su atención en el crecimiento del populismo. "Ese es asunto nuestro",
dijo.
A su vez la diputada mirista Ericka Brockman indicó que el país debe tomar en
cuenta los mensajes de Estados Unidos, pero también tiene que salir poco a poco
de la dependencia norteamericana.
Una visión totalmente contraria tiene el jefe nacional de ADN, Mauro Bertero.
Aseguró que el populismo llevará al desastre al país, porque los gestores de
esta corriente creen que el aislamiento de la inversión extranjera y los
bloqueos son la mejor opción. "El avance del populismo traerá impactos negativos
en la inversión, por eso lo mejor es llevar a las urnas toda la representación",
dijo.
Entre tanto, el analista y ex secretario de coordinación del Consejo Nacional de
Lucha Contra el Tráfico Ilícito de Drogas, Javier Limpias, afirmó que el
gobierno de Estados Unidos no improvisa ninguna actuación ni declaración. Según
él, las acciones que están tomando ahora pueden ser fruto de la política que
implementó del Poder Ejecutivo durante los dos últimos años, en la erradicación
del narcotráfico.
Para el analista Jorge Lazarte, el populismo de izquierda está apareciendo con
fuerza en América Latina porque existen condiciones sociales para ello.
En su criterio, el gobierno de Estados Unidos, en lugar de preocuparse por los
efectos que tiene el populismo, deberían buscar las causas que están provocando
el crecimiento de esta corriente.
Rumsfeld dijo que “nada es para siempre”
En el primer día de actividades de su gira sudamericana, el secretario de
Defensa estadounidense, Donald Rumsfeld, se reunió en horas de la mañana con el
ministro de Defensa de Argentina, José Pampuro, en Buenos Aires, y al final de
la tarde dio sus primeras declaraciones en suelo brasileño.
El recién llegado destacó el martes las ‘buenas’ relaciones que EEUU mantiene
con Brasil, Argentina, Chile y Uruguay, gobernados por la izquierda y
preocupados por la democracia, y sostuvo que "en la vida nada es para siempre".
Consultado sobre el giro hacia la izquierda de la región, del cual el último
ejemplo es el Gobierno del socialista Tabaré Vázquez en Uruguay, Rumsfeld indicó
que "en la vida nada es para siempre, dicen".
Señaló que los países exitosos tienen un espectro político más estrecho que
aquellos en los que hay menos libertad y más pobreza, sugiriendo que las brechas
grandes entre la derecha y la izquierda en un país no son buenas.
El jefe del Pentágono prefirió no referirse en público al gobierno venezolano de
Hugo Chávez, cuya situación fue discutida con el ministro de Defensa argentino,
José Pampuro, y dijo que el gobierno comunista del presidente cubano Fidel
Castro ‘evidentemente’ no es una democracia.
En Argentina, la cita Pampuro-Rumsfeld fue considerada ‘clave’ por la prensa,
debido a los temas de seguridad regional que cubrió. En el encuentro, de poco
más de una hora, ambos se dedicaron a analizar las amenazas a la seguridad
hemisférica, sacudida por la crisis de Bolivia y las compras de armas de
Venezuela, que desvelan a EEUU.
Los ministros no hicieron referencias a sus conclusiones sobre la situación
boliviana.
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