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Santa Cruz de la Sierra - Bolivia, Miércoles 23, Marzo de 2005

../20050323/images/es1.jpgBizot: Bolivia me hace ser un hombre feliz


Artista. Philippe Bizot, el mimo autodidacta desarrolló una técnica propia


Irma Velasco

Teatro. El mimo francés abrirá hoy el quinto ciclo cultural Espacio Abierto, organizado por EL DEBER y el banco Santa Cruz, grupo Santander Central Hispano. Será a las 20:00 en el Diario Mayor

Espacio Abierto inaugurará hoy su quinta temporada a través del silencio de Philippe Bizot. El ciclo cultural del diario El DEBER recibirá al mimo francés con la obra 30 años de silencio.
En homenaje a los años de su trabajo escénico, Bizot resume las seis mejores historias que ha creado a lo largo de tres décadas sobre el escenario. Igualmente, revisará obras que empezó a crear desde que tenía 18 años, en un paseo que recorre las viejas y las nuevas historias.
“Cada momento sobre el escenario corresponde a un momento de mi vida”, dice Bizot al repasar sus experiencias como artista.
- Después de 30 años de trabajo, ¿cómo se reviven los espectáculos ya realizados?
- Es una manera de actuarlos de nuevo con la técnica y la edad de hoy. Presentaré las obras que realicé desde mis 18 años, con los mismos defectos de entonces pero con la diferencia de que hoy actuaré de una nueva manera. Es como si tocara antiguas partituras de música. Las notas son las mismas, pero mis manos las tocan de forma diferente.
- ¿Qué ha cambiado desde sus primeras creaciones a los 18 años?
- La técnica se ha reforzado, la experiencia te lleva a eso, lo que sigue igual es la pasión y el amor que dedico a mi trabajo.
- Usted desarrolló una técnica de pantomima muy particular, basada en la interacción con el público...
- Me encanta sorprender a la audiencia y generar una relación con ella, en realidad se trata de un juego muy sutil.
- ¿Cómo logra mantener el curso de su relato y combinarlo con improvisaciones?
- Se logra estando muy concentrado sobre el escenario. Durante el día, cuando no estoy trabajando sobre las tablas, me planteo una serie de dificultades y todo el día pienso en ellas. Entonces me creo un conflicto y cuando llego al escenario estoy listo para extender y exteriorizar esas preocupaciones ante el público.
Cuando estoy sobre el escenario, tengo la impresión de seguir mi día, entonces actúo con las impresiones del momento. Por eso, a través de la máscara blanca, el escenario se convierte en una continuación suave de mis impresiones del día.
- ¿Qué significó para usted haber sido alumno de Marcel Marceau?
- Marcel Marceau fue para mí un buen ejemplo, pero nunca he trabajado con él. Es un hombre que admiro y respeto. Soy autodidacta porque mi técnica la he elaborado yo mismo. Pero mi alma en lo más profundo se siente muy cercana a Jean Louis Barot, el célebre mimo que actuó en Los niños del paraíso.
- ¿Cómo explica la capacidad de expresión que tiene el silencio?
- Nunca digo silencio, sino silencios en plural, porque son tan diversos. Me permiten acercarme a todos los pueblos acercarme a todos los pueblos eliminando las fronteras culturales. El público se acerca a mí y yo me acerco a él en un diálogo mudo, pero muy intenso. Mudo pero con mucha fuerza porque es un teatro de murmullos, de sentimientos, de cariño y de ternura.
- ¿En momentos de conflictos y de guerra, cuál es el rol del silencio?
- El silencio vale más que la palabra porque puede dar paz. Una manifestación silenciosa lleva a la reflexión y a la serenidad. Con el silencio no se puede mentir, mientras que las palabras dañan el corazón del hombre. Así que sería necesario que el mundo se silenciara (risas).
- En todos estos años ha visitado muchos países, ¿qué lugares lo han marcado?
- En 30 años de viajes di cinco veces la vuelta al mundo. El país que más me gusta es B livia. Es el único país que visito cada año, desde hace una década. La gente me encanta, la cultura, la suavidad de los sentimientos, la nobleza de las almas y los paisajes, todo aquí se conjuga para hacer de mí un hombre feliz.
- ¿Por eso lucha hace muchos años por crear una escuela de mimos en Bolivia?
- Sí, es una novedad, tengo la llave de un edificio en Cochabamba, que pude ser la llave de la escuela de mimos. Todavía es muy pronto para dar detalles, pero tengo la posibilidad de hacer un taller permanente en Cochabamba.
- ¿Qué recuerdos especiales guarda de sus 30 años de carrera ?
- Son muchos los momentos que podría mencionar, aquí en Bolivia viví cosas muy lindas también.
Sin embargo, algo muy especial sucedió con un espectáculo que realicé en Francia con mis alumnos ciegos. Los actores ciegos actuaron ante una audiencia también no vidente durante una hora. Fue maravilloso. Trabajamos mucho con el sonido. Por ejemplo el ruido de los pasos sobre el escenario. Cada espacio sobre escena tenía micrófonos que daban distintas tonalidades para que la audiencia pudiera seguir la historia. La obra parecía la grabación de sonido una película y la reacción del público fue memorable.

Perfil

El mundo de los susurros

Originario de Burdeos, Francia, el mimo Phillipe Bizot ha aprendido su arte de manera autodidacta, a través de la minuciosa observación del mundo. Su trabajo construido de gestos requiere la cercanía del espectador.
Bizot realizó giras artísticas en países y lugares como: Congo, Chile, China, Rusia, Bangladesh, Bolivia, Cuba, Pakistán, Francia, España, Italia, Alemania, Bélgica, Líbano, Holanda, Polonia, Japón, India, Tailandia, Bali, Australia, Nueva Zelanda, Tahití, Isla de Pascua, México, Túnez, Marruecos, Uruguay, Canadá, Estados Unidos, Togo, Vietnam y Cuba.
Comprometido con su labor de vida, el artista Bizot también efectuó talleres de enseñanza del arte de mimo en Burdeos, Beirut, La Paz, Berlín, Saint Pierre et Miquelon, San Francisco, New York, Tokio, Madrás, Karachi, Montevideo y Lomé.

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