ONG, indígenas y CAO agudizan una guerra
de acusaciones
Confrontación. La tierra es motivo de disputas en el territorio nacional. Hoy concluye el encuentro mundial en la AECI
Hilton Heredia García
Si bien los diferentes sectores sociales, económicos y el propio Gobierno
consideran posible la distribución de tierras en base al diálogo y sin llegar a
la violencia, éstos agudizan sus diferencias.
En ese sentido, la Coalición Popular para Erradicar el Hambre y la Pobreza está
dispuesta a ayudar al país en busca de lograr una solución al conflicto de la
tierra.
Miguel Urioste, director de la Fundación Tierra, tildó al Movimiento Sin Tierra
de estar ‘jocheando’ los petos en el tema tierras, toda vez que está haciendo un
flaco favor a los campesinos e indígenas, y está logrando que haya una reacción
contraria a las demandas de los pobres y de los excluidos, y por otro lado se
escuda en los productores como la CAO, Anapo y Fegasacruz que usan esas
estructuras.
“Lo más importante es dialogar, respetar la ley entre todos. Los que están
acumulando tierras improductivas deben devolver esas tierras al Estado”,
sostuvo.
El presidente de la CAO, Mauricio Roca, no quiso entrar en discrepancias con
Urioste por considerar que no representa a una institución sino a intereses
particulares.
“Este señor representa a Bolivia ante la comunidad internacional para sacar
réditos personales. Vemos con preocupación el grado de influencia que tiene
Urioste sobre el presidente Mesa en el tema tierras. Todos los señores de las
ONG hablan bien el tema tierra, pero nunca se han ensuciado con ella. Se
enriquecen gracias a la tierra”, dijo.
Una vez más, la CAO pidió al Gobierno convocar una mesa de diálogo e iniciar
negociaciones enmarcadas en la ley. Además, exteriorizó su acuerdo por las
buenas intenciones que tiene la Coalición Internacional para el Acceso a la
Tierra en ayudar al país a encontrar la mejor salida.
Por su parte, el presidente de Anapo, Carlos Rojas, afirmó que lo que digan las
ONG de las principales instituciones del agro no deben ser ni siquiera
analizadas, ya que responden a un doble discurso con intenciones bien definidas.
“Ayer hemos estado en la reunión internacional en primera fila y que ahora nos
den por la espalda, no es justo. Aquí hay un doble discurso al igual que el
presidente Mesa. Ellos apuntan a que el tema tierra sea tratado en la Asamblea
Constituyente y por consiguiente que se inicie una segunda reforma el 2006 y que
ellos sean los encargados de distribuir la tierra”, manifestó.
Según se pudo conocer, el saneamiento de tierras que realiza el Instituto
Nacional de Reforma Agraria (INRA) acaba el año 2006, pese a que apenas se logró
sanear el 13% de hectáreas a nivel nacional.
El INRA se alista a solicitar la ampliación del proceso por cuatro años más para
sanear por lo menos el 90% de la totalidad de la superficie.
Al respecto, el ministro de Desarrollo Sostenible, Erwin Aguilera, dijo que
definirán una política de tierras para el desarrollo sostenible.
“No deberíamos seguir por el camino de la confrontación. Este país lo que
necesita es avanzar”, aseveró.
El Superintendente Forestal, Francisco Kempff Saucedo, sugirió a los empresarios
del sector llevar una propuesta a la Asamblea Constituyente para legitimar el
Régimen Forestal boliviano que cuenta con 1,9 millones de hectáreas de bosques
certificadas.
Hay que tomar decisiones que beneficien a todos
Bolivia es un país rico que tiene que tomar decisiones rápidas y ver la forma
de que puedan beneficiarse todos los habitantes.
“Hay grandes extensiones en Bolivia. Quien no tiene tierra respecto al que tiene
demasiada, merece tener un pedazo”, manifestó una de las representantes de la
Coalición, Annalisa Mauro.
En las zonas rurales de la mayoría de los países en desarrollo, la tierra no
sólo es el medio primordial de generación de medios de subsistencia, sino
también el principal vehículo a través del cual se acumula capital.
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