Washington Post advierte la amenaza del ‘populismo’
Protestas. Los bloqueos de caminos pueden desmoronar la democracia en el país, asegura el periódico de EEUU
EFE/DPA. Washington
La democracia en Bolivia está a punto de desmoronarse bajo presiones del
populismo de izquierda, según afirma hoy un editorial del diario "The Washington
Post", que urge un pronto respaldo de los países vecinos y de los Estados
Unidos.
El diario dice que los gobiernos de Estados Unidos y de toda la región deben
comprometerse más en la defensa de la democracia en Bolivia, y específicamente
el Mercado Común del Sur (Mercosur) debe parar de una vez por todas al
presidente de Venezuela, Hugo Chávez.
Para el influyente periódico estadounidense, las manifestaciones y los bloqueos
de carreteras encabezadas por el líder de la oposición, Evo Morales (al que
define como un ex cultivador de coca), hacen tambalear al Gobierno de Carlos
Mesa, y alejan la inversiones extranjeras en uno de los países más pobres de
Latinoamérica.
"Los insurgentes, que alegan ser representantes de los indígenas" acosan a un
presidente que ocupa el cargo por mandato constitucional desde la dimisión de su
antecesor Gonzalo Sánchez de Lozada (que actualmente está en EEUU y sobre el que
pesa un posible juicio de responsabilidades), hace 18 meses, tras una revuelta
popular, dice el periódico.
Señala que el populismo ha intentado sin éxito impulsar con su retórica una
oleada de izquierda en Latinoamérica "quizás con el respaldo material" del
presidente de Venezuela, Hugo Chávez.
El editorial sobre la crisis política en Bolivia sugiere que para solventar esta
situación de riesgo los demócratas bolivianos deben pedir algún tipo de auxilio
exterior, tanto de sus países vecinos como de los Estados Unidos.
Recuerda los esfuerzos de Mesa por sacar adelante a su pueblo -del que tiene el
respaldo de las dos terceras partes-, y la serie de obstáculos que le han sido
impuestos por Morales, quien sólo tiene el 21 por ciento del apoyo popular.
El Post dice que Morales es un dirigente que quiere "revertir" el progreso, y
que dentro de ese marco ha logrado ya bloquear de forma efectiva las
exportaciones de gas natural a EEUU.
Según el diario estadounidense, las demostraciones actuales contra Mesa sólo
buscan no incentivar las inversiones extranjeras en la industria mediante
impuestos ‘confiscatorios’ y la reversión de la privatización de algunos
sectores, que fueron entregados en la década de los ochenta.
A pesar de los esfuerzos de Mesa, como su renuncia y una petición de adelantar
las elecciones, rechazados por el Congreso boliviano, la oposición aún sigue
empeñada en reactivar el bloqueo de las carreteras, "lo cual está devastando a
una de las economías más pobres del hemisferio", añade el periódico.
Agrega que "todo esto son buenas noticias para el señor Chávez, quien junto con
(su colega de Cuba) Fidel Castro sueñan un nuevo bloque de regímenes socialistas
en Latinoamérica, que se puedan unir con países del mismo pensamiento como Irán,
Libia y China, opuestos a Estados Unidos".
"The Washington Post" opina que Brasil, Argentina y Chile deberían estar
alarmados por esta situación y que, a pesar de "sus propios gobiernos de
izquierda" que han dado respaldo a Mesa, deben tomar una acción más decisiva,
como pedir a Chávez que deje de entrometerse en Bolivia.
El editorial considera que aunque Estados Unidos ha dado su respaldo al pueblo
de Bolivia y a su proceso democrático pacífico, Washington todavía no ha dado
señales de lo que pregona en defensa de la democracia.
Gobierno niega que pretenda cerrar el Congreso Nacional
El Gobierno “en ningún momento” pretendió cerrar el Congreso, tras su
decisión de rechazar el pedido del mandatario Carlos Mesa de anticipar los
comicios generales para agosto próximo, dijo ayer el canciller Juan Ignacio
Siles.
“Eso no ha estado en ningún momento en la mente del señor presidente”, declaró
el canciller, durante una conferencia de prensa en la que desvirtuó una reciente
denuncia formulada por Evo Morales, jefe del Movimiento al Socialismo (MAS).
El líder opositor dijo que dicho plan se esperaba ejecutar con la participación
de las Fuerzas Armadas, pero éstas se negaron a respaldarlo, según publicó hace
poco la prensa en La Paz.
“El Alto Mando no estuvo de acuerdo con esa propuesta, por eso tardó en su
mensaje la noche del jueves”, afirmó el dirigente cocalero, al referirse a la
alocución del gobernante en la que anunció que continuará en el poder.
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