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Santa Cruz de la Sierra - Bolivia, Domingo 20, Marzo de 2005

../20050320/images/info1.gifEl gas hace subir y bajar la popularidad de Mesa


Encuesta. El Presidente tiene mayor aceptación en La Paz. En Santa Cruz es rechazado por el 57% de los cruceños. Dos analistas coinciden en que el jefe de Estado está proyectando una imagen ‘poco seria’


Alicia Bress y Beatriz Ávalos

Las agendas atraparon al Presidente

El 30,5% votaría por Mesa si los comicios fuesen hoy

Evo y Solares, los más rechazados

Observan ausencia de propuesta cruceña en la crisis del Gobierno

La revisión de la Ley de Hidrocarburos fue una de las propuestas que hizo que el presidente de la República, Carlos Mesa, lograra un 82% de popularidad al inicio de su gestión, más concretamente en octubre del año 2003. Hoy, a 17 meses de haber asumido el cargo, la también llamada ‘ley del gas’ es uno de los temas que le ha restado aceptación, al menos en la capital cruceña.
Según una encuesta realizada por la empresa Captura Consulting, a pedido de EL DEBER entre los días 16 y 18 del mes en curso, Mesa cuenta con un 59,7% de aceptación en las principales ciudades del eje central.
En la encuesta de 2003, hecha por la empresa Apoyo, Opinión y Mercado Bolivia en las ciudades de La Paz, El Alto, Cochabamba y Santa Cruz, el 79% de los 829 consultados dijeron que sí estaban de acuerdo con el estilo de gobierno de Mesa. Es más, el 67% aprobó su gestión (incluyendo Santa Cruz), sobre todo por su propuesta de revisar la Ley de Hidrocarburos, convocar una asamblea constituyente para reformar la Constitución Política del Estado y convocar un referéndum para definir si se vende el gas. Además, la mayoría opinó que Mesa debía concluir su mandato en el año 2007.
Actualmente, la opinión ha variado, especialmente en la capital cruceña. Según la encuesta, sólo tres ciudades continúan aprobando la gestión de Mesa: El Alto, La Paz y Cochabamba, pero no así Santa Cruz.
De las 854 personas encuestadas, 254 viven en Santa Cruz. De los consultados en la capital cruceña, el 57,5% aplaza la gestión del Primer Mandatario y el 35,8% la aprueba (ver infografía). Este trabajo también demuestra que donde más apoyo tiene el presidente Mesa es en la ciudad de La Paz.
A todos se les preguntó también si estaban de acuerdo con que Mesa presente su renuncia al cargo. El 63% dijo que no, mientras que un 35% indicó lo contrario. La única ciudad donde la gente considera que Mesa debe irse es Santa Cruz (el 54,7% dijo que sí y un 44,5%, que no).
El presidente Carlos Mesa, siempre ha destacado en sus discursos que goza del apoyo popular. Es más, en uno de sus últimos mensajes a la nación manifestó que tiene el respaldo del 60% de la población boliviana. Sin embargo, varios analistas coinciden en señalar que las recientes decisiones y acciones del Primer Mandatario no sólo han deteriorado su imagen, sino que han ‘dañado’ la del país, por jugar en extremo con su popularidad y por su falta de práctica política.
Para el analista político Jorge Lazarte, el Jefe de Estado está dando una imagen internacional de Bolivia “poco seria”.
Otro analista, Róger Cortés, considera que los temas centrales del debate giran en torno al gas, criticó al Congreso por no haber aceptado la propuesta del Presidente de haber adelantado las elecciones.
Para Juan Ramón Quintana, experto en temas estratégicos, el Presidente “es una verdadera caja de sorpresas, está aprendiendo, a marcha forzada, a hacer política en el país, pero a costa de poner en riesgo la estabilidad nacional”.
Finalmente, Álvaro Hurtado, máster en comunicación estratégica, cree que la imagen del Presidente se ha visto deteriorada, pero no así su reputación. “Él ha mantenido su palabra, ha mantenido su línea y ha dicho: ‘No voy a utilizar la represión’, aunque lo llamen mal gobierno, y eso no lo han reflejado los medios de comunicación. Tampoco se ha cuestionado a los sectores que en principio pedían su renuncia y después dijeron que no, cuando él la presentó”.

Ficha técnica

Desde el miércoles 16 hasta el viernes 18 de marzo, Captura Consulting, empresa especializada en investigaciones de mercado y opinión pública, realizó un muestreo a 854 personas en las cuatro ciudades que conforman el eje troncal del país, Santa Cruz, La Paz, El Alto y Cochabamba, con el propósito de conocer su opinión respecto a la gestión del jefe de Estado Carlos Mesa y su propuesta para adelantar las elecciones presidenciales, además de la percepción que tiene la gente de diferentes personajes del ámbito social y político. Para abordar a las personas se aplicó un muestreo probabilístico por conglomerados, sorteando primero las manzanas y posteriormente los hogares. En el hogar, el cuestionario era respondido por un mayor de edad. Las 854 encuestas permiten concluir sobre los resultados con un 95% de confianza y un error máximo del 3,4%. Para el trabajo de campo se conformaron 12 equipos, cada uno compuesto por cuatro encuestadores y un supervisor. Además, se contó con un director general responsable de todo el levantamiento.

María Teresa Zegada / Analista política

No se ve una política coherente

Cuando habló Mesa en su discurso, dijo que gozaba del 60% de aceptación, pero según la encuesta ha bajado su popularidad. Es algo normal después de la segunda intención de desistir. Lo que pasa es que eso ha generado demasiada incertidumbre en la gente, y en lugar de hacer subir su perfil, lo hizo bajar. Para tener apoyo, necesita un sustento político, ya sea de un partido político, una organización social o del Congreso, que lo respalde, y el Gobierno Mesa se ha caracterizado por estas ausencias. El apoyo ha bajado porque no ha visto una política coherente desde el Gobierno que sea capaz de llevar adelante la agenda que el pueblo ha hecho. Se mostró como un Presidente distinto a los políticos tradicionales en el país, pero luego generó descontento. No ha sabido jugar sus cartas políticas, ha intentado hacer acuerdos con los sectores a los cuales él mismo ha criticado, como el MNR, MIR o NFR, entre otros, y ha mostrado una lógica que no es precisamente la más adecuada para el país. Creo que en Santa Cruz hay un conjunto de expectativas que no pasan por la confianza en el Presidente. Los líderes de movimientos sociales y empresariales hicieron una agenda que no incluye a este Presidente, y piensan llevarla a cabo, más allá de la voluntad que tenga o no Mesa de cumplirla. Fueron muchos los ofrecimientos que no se concretaron y no hubo respuestas, especialmente en lo referente a las autonomías y a la elección de prefectos. Santa Cruz no ve reflejadas sus expectativas en el Primer Mandatario.

 

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