Observan ausencia de propuesta
cruceña en la crisis del Gobierno
Opinión. Los parlamentarios cruceños tomaron la palabra en el hemiciclo del jueves. No fueron cuestionadores
Verónica Paz S.
La ausencia de una propuesta regional cruceña en la crisis que
está atravesando el Gobierno fue notoria, sobre todo en los últimos días cuando
se precisaban ideas para mediar en la crisis y plantear un país viable.
Esa es la percepción del ex diputado por el Partido Socialista, Jerjes
Justiniano, que asegura que la desconexión de Santa Cruz viene desde hace mucho
tiempo por la ausencia de un líder regional.
"En los últimos dos o tres años Santa Cruz ha estado expectante. La burguesía
cruceña no tiene un proyecto nacional. Hasta ahora sólo miran lo regional y no
llegan a lo nacional", añadió.
Según él, los cruceños no se percataron de que Hormando Vaca Díez podía ser el
presidente de la República y, al margen de los afectos y rencores que se le
pueda tener, es cruceño y podía resultar muy significativo para la región.
Esa opinión la compartió el diputado, Daniel Valverde, que advirtió que algunos
medios de comunicación sólo dan cobertura a los políticos del occidente.
Otro factor que identificó para que no existan proyectos de la región a nivel
nacional, fue la manipulación que le dieron algunos sectores cruceños. Citó como
ejemplo, la propuesta que hizo él y Jerjes Justiniano, en septiembre de 2003,
para refundar el país. "Hubo algunos intereses de por medio y se mal utilizó el
proyecto a favor de algunos sectores. Alguna personas trataron de adueñarse de
la propuesta", aseguró Valverde.
Fue precisamente esa supuesta actitud manipuladora de la que se valió el líder
del MAS, Evo Morales, para enjuiciar la propuesta de autonomía de Santa Cruz y
asegurar que ésta sólo respondía a los intereses de un grupo.
"Las élites cruceñas lo único que buscan con las autonomías es no ser gobernado
por un indio. Persiguen intereses personales; en cambio en MAS, acepta las
autonomías para todo el país, de una manera justa y equitativa", sostuvo el
líder cocalero durante su intervención el jueves en el Congreso.
En criterio de la diputada Norah Soruco, la presencia cruceña para buscar
soluciones a los problemas del país ha estado presente en los últimos
conflictos. Citó como ejemplo, la inclusión de la agenda nacional a la autonomía
y la elección de prefectos, temas que surgieron de los sectores de Santa Cruz.
Aseguró que antes de la agenda de enero, que se marcó con el cabildo, sólo
existía la posición del occidente, con lo sucedido en octubre de 2003.
A su vez, el senador José Guillermo Justiniano consideró ilógico que se atribuya
escasa representación cruceña en las crisis gubernamental cuando la presidencia
del Senado está ocupada por el cruceño, Hormando Vaca Díez. A su juicio, uno de
los aspectos resaltables fueron las reuniones de bancadas en las que
participaron los parlamentarios cruceños.
Si bien la mayoría de los cruceños no acepta que Santa Cruz ha sido muy poco
representativa en los últimos acontecmientos, los hechos demuestran lo
contrario. Uno de los pocos pronunciamientos surgió de la Federación de
Empresarios Privados que planteó la segunda vuelta en las elecciones generales,
pero se equivó al proponer que se introduzca la reforma en el Código Electoral,
cuando el cambio debe introducirse a la Constitución.
Para el analista Javier Limpias, Santa Cruz ha asumido una posición expectante
antes que propositiva.
“Es fácil decir: señor Presidente, gobierne, sin dar opciones ni proponer
soluciones. Los cruceños sólo se limitaron a exigir autonomía”, aseguró Limpias.
Álvaro García Linera / Analista
No sienten compromiso con el
país
Las élites de Santa
Cruz aún no logran articular la defensa de sus intereses regionales con una
lucha por la hegemonía nacional. Allí hay una actitud comprimida de
intelectuales y empresarios cruceños. No logran convertir sus intereses, sus
proyectos, sus perspectivas en proyectos universales. Todavía dejan que otros
viejos liderazgos definan lo universal, lo nacional. Las élites políticas han
estado expectantes, preocupadas de que no les afectara su liderazgo regional.
Cuando hay una orientación universalista uno lucha para que sus intereses y sus
ideas siempre se estén convirtiendo en el ámbito universal y ahí he visto una
limitación. Si algún día los cruceños pretenden dirigir el país, sus ideas y
proyectos se convertirán en hegemónicos nacionales, tienen que buscar, dirimir,
participar y dirigir llegado el momento. Ahí se medirá la proyección nacional y
hegemónica del liderazgo cruceño. Y mientras se sigan atrincherando a nivel
regional, donde les va muy bien en su liderazgo, no pasará de ser regional. Y
ahora es un momento en el que hay que pelear por liderazgo de corte nacional y
universal. Su eficacia a nivel regional pasa por una disputa de liderazgo
nacional. El Estado está interconectado en el ámbito nacional, por lo que está
obligado a tener una presencia y una influencia en todo el país para estar
vigente. Si no hacen eso, seguirán a la defensiva, seguirán mirando al país
fragmentado. Falta visión nacional, aún no han formado cuadros políticos con
capacidad de universalizar sus ideas. Puede ser una estrategia, pero lo nacional
se posterga. Falta formación de líderazgos políticos y eso lleva a una actitud
defensiva antes que ofensiva, que es lo que necesita el país. Si Santa Cruz
quiere imponer su proyecto a nivel nacional debe ampliar su visión y no
centrarse sólo en temas de interés regional.
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