Petroleras califican de regresiva la nueva ley
Posición. La Ley de Hidrocarburos determinará si las inversiones en el sector se mantienen o se reducen
Gustavo Ondarza
Las empresas petroleras aglutinadas en la Cámara Boliviana de Hidrocarburos
hicieron conocer su posición sobre la nueva Ley de Hidrocarburos, aprobada en
primera instancia en la Cámara de Diputados, señalando que se trata de una norma
regresiva y confiscatoria.
“De prosperar el proyecto de ley, se produciría una confiscación de las
inversiones realizadas en el país”, resalta parte del comunicado hecho público
ayer.
Más adelante, apunta que dicho proyecto inviabiliza la actividad del sector
hidrocarburífero boliviano y constituye un factor de graves preocupaciones sobre
el presente y el futuro de las afiliadas, en su mayoría empresas bolivianas de
servicios, “resultando a nuestro entender, un proyecto regresivo y
contraproducente para los intereses de Bolivia”.
Por ello, consideran que una nueva ley debe mantener a Bolivia en un nivel
competitivo respecto a otros países, incluyendo a aquellos que actualmente están
flexibilizando sus leyes para la inversión, con regímenes fiscales bastante más
bajos a la actual ley boliviana.
El tratamiento de la ley continuará el próximo martes en la Cámara de Senadores,
donde se prevé que podrían darse algunos cambios, principalmente al artículo 53,
referido a la división porcentual de las recursos obtenidos por la explotación y
comercialización de hidrocarburos, a ser repartidos por las petroleras y el
Estado.
Hasta donde se informó, la propuesta aprobada en Diputados es que las empresas
deberán entregar un 18% por regalías y 32% por el Impuesto Directo a la
Producción (IDP), un tributo no deducible, acreditable ni compensable con ningún
otro impuesto, lo que generó críticas del Poder Ejecutivo y de las empresas que
califican la medida del cobro como una regalía camuflada.
El pedido es que el IDP pueda ser acreditable para que las petroleras las
deduzcan en sus casas matrices.
Varios senadores están de acuerdo, pero sectores sociales y el Movimiento al
Socialismo anunciaron que no permitirán que se realicen cambios.
Críticas a la consulta vinculante
Los empresarios creen que la consulta vinculante que prevé la nueva ley de
Hidrocarburos para desarrollar la actividad hidrocarburífera en el país, es un
mecanismo que ahuyentará a las inversiones extranjeras en el campo energético.
"Es inaceptable que se introduzca el veto de los pueblos originarios para la
explotación de los hidrocarburos", dijo el presidente de la Confederación de
Empresarios Privados de Bolivia, Roberto Mustafá.
Según él, cualquier inversionista que llega, viene con un estudio de mercado, de
exploración, ve dónde le conviene invertir y cómo puede hacerlo. "Y lo peor es
que se pueden encontrar con caprichos indígenas, exigiendo su parte adicional
para obtener el permiso para invertir. En ningún país se pide a los pueblos
originarios una decisión como ésa. El país se abre al mundo o se cierra",
expresó Bernd Abendroth, presidente de la Federación de Empresarios de La Paz. /ANF
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