Los ‘halcones’
entran en escena
Planificación. Rice, Bush y Wolfowitz durante un paseo vespertino por el rancho tejano del presidente en 2000, antes de que el mundo se complicara
Jean-Louis Doublet / AFP
Al postular a Paul Wolfowitz para conducir al Banco Mundial, y al nombrar a
John Bolton como embajador ante la ONU, el presidente de EEUU, George W. Bush,
eligió a dos de las figuras más duras de su administración para la primera línea
de la escena internacional.
"Después de la nominación de John Bolton como embajador ante las Naciones
Unidas, la administración Bush ha hecho una nueva elección que llama la atención
para ocupar un papel importante en el seno de la comunidad de naciones", dijo el
ex candidato demócrata John Kerry, malogrado adversario de Bush en las
elecciones presidenciales de noviembre. Tanto Paul Wolfowitz, (61), como John
Bolton (56), son vistos desde el primer mandato de Bush como los ‘halcones’ de
la administración.
La figura se opone a la de ‘paloma’ que identificaba al ex secretario de Estado
de Bush, Colin Powell, uno de los pocos funcionarios que se opuso a la invasión
de Irak aunque por lealtad al Presidente terminó por justificar la guerra en la
ONU.
El neoconservador Wolfowitz fue un artífice de la invasión de 2003, de la que
hoy se cumplen dos años.
Bolton defendió una línea diplomática intransigente en las tensiones por el
control nuclear con Irán y Corea del Norte. También es conocido por sus fuertes
críticas a Naciones Unidas.
Tras lograr la reelección en noviembre, Bush había mostrado disposición para
reencauzar las relaciones con sus aliados europeos, afectadas por la oposición
de éstosa la guerra en Irak.
Condoleezza Rice, la actual secretaria de Estado, dijo en enero que "el tiempo
de la diplomacia ha llegado" y la gira europea de Bush en febrero trajo un nuevo
clima en las relaciones. Sin embargo, las designaciones de Wolfowitz y Bolton
muestran una actitud que contradice aquel espíritu de conciliación.
"Nos preguntamos si las declaraciones del Gobierno sobre la voluntad de un
acercamiento a los aliados no son más que palabras en el aire", dijo Kerry.
Las reacciones a la designación de Paul Wolfowitz como candidato a presidente
del Banco Mundial fueron de contrariedad.
Francia, que se opuso a la invasión, ‘tomó nota’ mientras que los movimientos
antiglobalización y las organizaciones humanitarias mostraron su indignación y
calificaron la propuesta de Bush como ‘aterradora’ .
El cargo es tradicionalmente adjudicado a un estadounidense, mientras la
dirección del Fondo Monetario Internacional se otorga a un europeo. El español
Rodrigo Rato dirige el FMI.
Por formalismo, Wolfowitz debe aún obtener el aval del Consejo de Administración
que reagrupa a los representantes de 184 países en los que trabaja el Banco
Mundial.
Wolfowitz no es especialista en asuntos de pobreza ni en cuestiones de
desarrollo. Su tema favorito es "la democratización de Medio Oriente" como el
mejor medio de lucha contra el terrorismo y para la estabilización de esa
región. Sin embargo, Bush destacó la experiencia de Wolfowitz como embajador de
EEUU en Indonesia donde se vinculó a temas de desarrollo.
Por su parte, John Bolton no oculta el poco aprecio que tiene por la ONU.
"Naciones Unidas, como tal no existe más", dijo en 1994.
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